El Celta afronta un verano de pocos movimientos, pero de máxima trascendencia: todo apunta a que esta será la última temporada de Yago Aspas como futbolista celeste, y el club tiene la obligación moral de ponerle una plantilla a la altura de esa despedida.
Un capitán que ya no tiene que tirar solo del carro
Durante años, el Celta dependió en exceso de que Aspas hiciera heroicidades las 38 jornadas. Esa era ya quedó atrás: con Claudio Giráldez, el objetivo pasa por que el moañés llegue «fresco» al tramo decisivo de la temporada, no por exprimirlo desde el primer minuto. El crecimiento institucional y deportivo del club en los últimos años, con dos clasificaciones europeas consecutivas, permite plantear así su despedida, lejos ya de los años de sufrimiento por la permanencia.
El central, la prioridad número uno del mercado
Con Alex Febas y Javi Galán ya incorporados, el gran debate de este verano está en la defensa. El club necesita un central de garantías, independientemente de lo que finalmente ocurra con Carl Starfeld, cuya continuidad genera dudas. La idea no es tener un suplente de urgencia, sino cuatro centrales realmente titulares para una línea de tres donde cualquier imprevisto puede condicionar toda una temporada.
El «regateador» que le falta al equipo
Más allá de la defensa, hay consenso en que el Celta necesita un perfil diferencial en ataque: un jugador capaz de generar peligro por sí mismo en el uno contra uno, algo que el equipo no siempre ha logrado ofrecer, dependiendo en exceso de combinaciones largas para llegar a gol. Ese es precisamente el hueco que se buscó, sin terminar de encontrarlo del todo, con fichajes como el de Brian Zaragoza.
Febas, la pieza que ya encaja como un guante
El fichaje de Alexis Febas se interpreta como una de las mejores operaciones del verano. Sus números de la pasada temporada como organizador —entre los mejores de la liga en pases, conducciones y acciones progresivas— encajan a la perfección con las carencias que mostró el Celta en la salida de balón, demasiado dependiente hasta ahora de que Borja Iglesias activase al tercer hombre.
Un noveno suplente, la última pieza del rompecabezas
Completa la lista de prioridades la búsqueda de un delantero suplente de garantías, una figura en la que todavía no hay una alternativa clara a Borja Iglesias dentro de la plantilla actual, y que se antoja necesaria para no forzar en exceso al bueno de Borja durante toda la temporada.