El Celta de Vigo tiene sobre la mesa dos ofertas concretas de clubes de la Premier League por Ilaix Moriba: el Aston Villa de Unai Emery propone 20 millones de euros y el Brighton eleva la puja hasta los 25. El mediocampista de 23 años, uno de los grandes rendimientos celestes de la temporada, podría convertirse en la venta más importante del verano en Balaídos.
El club vigués necesita ingresar cerca de 18 millones antes del 30 de junio para cerrar el ejercicio sin pérdidas. Ilaix Moriba, junto a Williot Swedberg, es el activo más valioso de la plantilla, y su cláusula de rescisión, fijada en 30 millones de euros, convierte este verano en el momento ideal para materializar una operación redonda.
El jugador que Giráldez recuperó del olvido
La historia de Ilaix Moriba en el Celta es la de una segunda oportunidad bien aprovechada. Llegó en cesión desde el RB Leipzig, después de no encontrar su sitio en Alemania ni en sus préstamos al Valencia y al Getafe. Claudio Giráldez le dio confianza, protagonismo y la estabilidad que necesitaba para volver a ser el centrocampista que había deslumbrado en La Masía.
El resultado: 47 partidos, 3.419 minutos, un gol y cuatro asistencias en la temporada 2025/26. Números sólidos para un mediocampista de ida y vuelta que aporta físico, zancada y equilibrio al centro del campo. Exactamente el perfil que escasea en el mercado y que tanto atrae a los clubes ingleses.
La decisión que condiciona todo el mercado celeste
Si el Celta acepta alguna de las dos ofertas y se acerca a los 25 millones, la dirección deportiva de Marco Garcés tendría un margen de maniobra muy superior para afrontar sus propios objetivos. El interés por Kochorashvili y la negociación con el Valencia por Jesús Vázquez son las dos operaciones más avanzadas en este momento, y ambas quedan condicionadas a las salidas previas.
Sustituir a Ilaix no será sencillo. Su perfil físico, con capacidad para sostener partidos en Europa, es difícil de reemplazar en el mercado. Pero a 25 millones, el Celta no puede ignorar la llamada de la Premier. Todo apunta a que el futuro del guineo-español se resolverá antes de que arranque la pretemporada.