La Juventus llega a Vigo con ausencias importantes, pero también con un aviso que el Celta hará bien en tener presente: marcó cinco goles con once remates en su estreno europeo ante el NEC. La enfermería condiciona a Luciano Spalletti; la pegada de los jugadores disponibles mantiene la exigencia de la noche de Balaídos.
El cruce del jueves reúne así dos tareas distintas para el equipo de Giráldez: aprovechar las piezas que le faltan al rival y evitar que los ataques italianos encuentren situaciones limpias de remate. La petición de Jutglà de afinar arriba cobra especial importancia ante un adversario capaz de rentabilizar sus ocasiones.
Locatelli, Thuram y Yildiz, ausencias de peso
La Gazzetta dello Sport señala que Spalletti no recuperará para Vigo a Yildiz, Locatelli, Thuram, Boga ni Ekhator. El medio italiano también sitúa a Zhegrova fuera de la lista europea y apunta a posibles cambios en defensa.
La Juventus comunicó en septiembre la operación de menisco de Locatelli y la lesión muscular de Boga. La ausencia de Locatelli y Thuram afecta al centro del campo; la de Yildiz resta una opción de desequilibrio en ataque. Como lectura táctica, esas bajas obligan a repartir funciones entre otros futbolistas, pero no permiten dar por hecho que el rival vaya a conceder más espacios.
El dato que impide confiarse
La información estadística publicada por la Juventus recoge que su 5-0 ante el NEC llegó con una conversión del 45,5 % de los remates. Es una muestra de un solo partido, no un rendimiento que pueda proyectarse automáticamente al jueves. Sí describe la contundencia de aquel estreno.
El mismo balance atribuye a Kolo Muani cinco goles y tres asistencias en sus ocho últimas apariciones en grandes competiciones europeas. La atención del Celta deberá alcanzar también a quienes siguen disponibles, especialmente al defender el área y las segundas jugadas.
La posesión celeste necesita premio
Los datos de la primera jornada ofrecen un contrapunto: el Celta registró un 92 % de acierto en el pase y seis secuencias en juego abierto de al menos diez pases terminadas con un remate o un toque dentro del área rival. Eso no le alcanzó para puntuar en Nicosia.
La comparación deja una exigencia concreta para Balaídos: llevar el balón a zonas de peligro y convertir esa llegada en ocasiones de calidad. Tener continuidad con la pelota ayudará a reducir pérdidas comprometidas; encontrar rematadores y protegerse tras la pérdida serán dos partes del mismo trabajo.
La situación física del Celta también condiciona sus opciones. Enfrente habrá una Juventus tocada, pero el 5-0 de su debut europeo explica por qué las bajas no convierten la cita en un trámite.
Imagen de recurso de un estadio de fútbol. Foto: Maryam Tello / Unsplash (licencia Unsplash).
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