El empate ante el Málaga dejó una preocupación mayor para el Celta: Iago Aspas terminó lesionado después de entrar en el tramo final y el club sospecha una posible rotura fibrilar en el recto anterior del muslo izquierdo.
El capitán saltó al campo en el minuto 84, justo después del 1-1, pero en su primera acción sintió un pinchazo en el cuádriceps. A pesar de las molestias, decidió continuar sobre el césped porque el Celta ya había agotado las ventanas de cambios y no quería dejar al equipo con diez.
Pendiente de pruebas
El parte inicial del club habla de una posible rotura fibrilar en el recto anterior de la pierna izquierda, a la espera de las pruebas médicas que determinen el alcance exacto de la lesión.
Claudio Giráldez fue prudente con los plazos, pero asumió tras el partido que Aspas está prácticamente descartado para los dos próximos compromisos. El Celta afrontará primero el duelo europeo ante el Omonia y después se medirá al Racing de Santander antes del siguiente parón.
«Viéndole cómo estaba en el terreno de juego, entiendo que para estos dos partidos está descartado y veremos el alcance», explicó el técnico, que también puso en valor la decisión del capitán de mantenerse en el campo pese al dolor.
Un esfuerzo que Giráldez agradeció
El entrenador reconoció que lo ideal habría sido que Aspas abandonase el terreno de juego, pero entendió su decisión. «No quería dejar al equipo con uno menos en ese momento, con las ganas de ganar el partido. Hay que agradecerle el esfuerzo que hace siempre por esta camiseta y por el equipo».
La lesión añade un nuevo contratiempo a una tarde ya amarga para el Celta, que volvió a quedarse sin victoria tras el 1-1 ante el Málaga en Balaídos. A falta de las pruebas, el escenario más probable es que Aspas no vuelva hasta después del parón internacional.
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