El banquillo ya no es solo una herramienta para cambiar un partido: en la Tercera Federación gallega se ha convertido directamente en una fuente de goles. Después de cinco jornadas, 27 de los 113 tantos anotados por futbolistas —descontando los tres goles en propia puerta— fueron obra de jugadores que no estaban en el once inicial.
Eso supone un 23,89 %. O lo que es lo mismo: prácticamente uno de cada cuatro goles de la categoría nace de una sustitución.
Los datos no solo reflejan volumen. También muestran influencia real sobre los resultados: 13 de esos 27 goles modificaron directamente el signo de un partido y otros dos, los de Xabi para el Lalín y Álex Cid para el Antela, fueron pasos decisivos dentro de remontadas que terminaron completándose.
La estadística prolonga una tendencia que ya se había dejado ver en la última jornada. M90 analizó cómo varias decisiones tomadas desde el banquillo al descanso habían cambiado partidos enteros. Con cinco fechas ya disputadas, la muestra empieza a ser bastante más amplia.
El Montañeros, el que más marca desde el banco
El equipo que más veces ha encontrado gol en un suplente es el Atlético Coruña Montañeros. Los cambios de Jairo Arias han producido cuatro tantos en cuatro partidos distintos.
Dentro de ese registro destaca Iago Pérez, el único futbolista que ha marcado dos veces saliendo desde el banquillo, en dos jornadas diferentes. Ningún otro suplente ha repetido todavía.
La paradoja es que el rendimiento estadístico de los cambios no siempre se tradujo en puntos. Tres de los cuatro goles del Montañeros no bastaron para cambiar el desenlace final. El que sí tuvo premio fue precisamente el último: Iago Pérez marcó en O Morrazo el tanto que permitió al conjunto coruñés conseguir su primera victoria de la temporada.
El Barco es quien más puntos ha sacado de sus suplentes
Si el Montañeros encabeza el número de goles, el Barco lidera otra clasificación aún más valiosa: la de rendimiento en puntos.
Sus suplentes han marcado tres veces y esos goles permitieron transformar dos empates y una derrota momentánea en dos victorias y un empate. En total, cinco puntos directamente relacionados con futbolistas incorporados durante el partido.
Óscar Martín, Bena y Santín han sido los tres nombres que dieron ese rendimiento al conjunto valdeorrés.
También aparecen con tres goles desde el banquillo el Boiro y el Pontevedra B, aunque en el caso del filial granate los tres llegaron concentrados en un mismo encuentro: la espectacular remontada de la primera jornada ante el Alondras.
Dos partidos resumen mejor que ninguno el impacto de los cambios
El estreno liguero ya dejó una demostración contundente. El Alondras-Pontevedra B llegó al descanso con 2-0 para el cuadro de Cangas y terminó 2-6. Lawal, Lucas y Monterroso entraron desde el banquillo y los tres marcaron.
Algo parecido, aunque con otro desarrollo, ocurrió en la cuarta jornada en el Portonovo-Silva. Cuando el marcador de Baltar reflejaba 2-1, los suplentes empezaron a aparecer en el área y acabaron firmando tres de los goles que llevaron el encuentro hasta el 4-2 final.
Pero quizá el duelo que mejor simboliza el pulso entre banquillos fue el último Estradense-Boiro. Mateo Lago, que había entrado en la segunda mitad, empató para los visitantes en el minuto 88. Apenas unos minutos después, Mati, también incorporado desde el banquillo, decidió el partido para el Estradense en la prolongación.
Aquel 3-2 fue uno de los finales más intensos de la quinta jornada y dejó además la primera derrota del Boiro en el campeonato.
La cuarta jornada, el gran festival del banquillo
Tres jornadas sobresalen claramente en esta estadística.
- Jornada 1: siete goles de suplentes.
- Jornada 4: nueve goles, la cifra más alta hasta ahora.
- Jornada 5: seis goles.
En la cuarta fecha, los jugadores que empezaron en el banco llegaron a aportar alrededor de un tercio de los goles de toda la jornada. Fue el punto máximo hasta ahora de una tendencia que no parece anecdótica.
Los 27 goles de suplentes, jornada a jornada
Jornada 1, siete goles: Xabi (Lalín), Lawal, Lucas y Monterroso (Pontevedra B), Migui (Estradense), Iago Pérez (Atlético Coruña Montañeros) y Juampa (Boiro).
Jornada 2, un gol: Moreta (Atlético Coruña Montañeros).
Jornada 3, cuatro goles: Óscar Martín (Barco), Fode (Arenteiro), Asier (Somozas) y Cambón (Boiro).
Jornada 4, nueve goles: Pedro Rey y Eloy Rosal (Portonovo), Naím (Silva), Bena (Barco), Ubeira (Gran Peña), Jairo (Atlético Arteixo), Marche (Alondras), Gaye (Atlético Coruña Montañeros) y Teixeira (Viveiro).
Jornada 5, seis goles: Santín (Barco), Álex Cid (Antela), Covelo (Gran Peña), Iago Pérez (Atlético Coruña Montañeros), Mateo Lago (Boiro) y Mati (Estradense).
Quince equipos ya han encontrado gol desde el banquillo
La distribución demuestra que no se trata de un fenómeno concentrado en dos o tres conjuntos. Quince de los 18 equipos del Grupo I ya han marcado al menos una vez con un futbolista que comenzó como suplente.
La clasificación la encabeza el Montañeros con cuatro, seguido de Boiro, Barco y Pontevedra B con tres. Portonovo, Estradense y Gran Peña suman dos. Lalín, Arenteiro, Somozas, Silva, Atlético Arteixo, Alondras, Viveiro y Antela tienen uno.
Solo tres entrenadores continúan sin celebrar todavía un gol de un jugador incorporado desde el banco: Luis Carro en el Céltiga, después de 24 sustituciones; Juan Rodríguez en el Racing Villalbés y Alberto Mariano en la Sarriana, ambos después de 23 cambios.
El Alondras, el más castigado por los revulsivos rivales
En el extremo contrario aparece el Alondras. Es el equipo que más goles ha recibido de jugadores que comenzaron como suplentes: cinco en tres partidos.
Cuatro los encajó Brais y uno Pedro Ares. El golpe inicial del Pontevedra B no fue una excepción: en otras dos jornadas el conjunto de Cangas volvió a sufrir ante futbolistas que entraron con el partido ya comenzado.
Por detrás aparece el Silva, con tres goles recibidos de suplentes en dos encuentros. Sarriana, Boiro, Montañeros, Pontevedra B, Atlético Arteixo, Portonovo y Lalín han encajado dos.
Hay, en cambio, cuatro equipos que todavía no han recibido ninguno: Antela, Céltiga, Barco y Somozas.
Una estadística que habla también de los entrenadores
El dato de los 27 goles puede leerse como una simple curiosidad estadística, pero en realidad habla de algo más profundo: la capacidad de interpretar cómo cambia un partido.
Elegir el momento de una sustitución, detectar dónde está apareciendo un espacio o decidir qué perfil necesita el encuentro tiene consecuencias medibles. En solo cinco jornadas, casi una cuarta parte de los goles marcados por futbolistas en la Tercera gallega los han firmado jugadores que empezaron sentados.
Y en trece ocasiones ese gol cambió directamente el resultado que había en el marcador.
La Tercera Federación gallega todavía está arrancando, pero el primer mensaje estadístico del curso es bastante claro: los partidos no los están decidiendo únicamente los once que empiezan.
Datos: Carlos Castro Piñón.