El Celta Fortuna salió de Balaídos con la sensación de haber dejado escapar una victoria, pero también de haber salvado un punto en el último suspiro. Tras el 1-1 ante el Tenerife, Fredi Álvarez evitó entrar en una polémica arbitral que amenazaba con eclipsar el análisis del partido. El penalti señalado en el descuento a favor del conjunto canario, finalmente fallado por Nacho Gil, centró buena parte de la atención después del encuentro.
Preguntado por la decisión del colegiado Gonzalo Romero, el entrenador del filial celeste fue tajante: «Si me pongo a hablar, igual me sancionan. Así que me voy a callar». Una respuesta breve que dejaba clara su incomodidad, sin que el técnico llegara a valorar abiertamente el acierto o el error de la acción.
Un primer tiempo que pudo cambiar el partido
Al margen del arbitraje, Fredi puso el foco en la producción ofensiva de sus futbolistas. El Fortuna llevó la iniciativa durante buena parte de la primera mitad, se adelantó con un cabezazo de Álvaro Marín tras un centro de Joel López y dispuso de ocasiones suficientes para marcharse al descanso con una renta mayor. El delantero celeste anotó su sexto gol del campeonato, otro argumento para explicar el peso que está adquiriendo en el ataque vigués.
El técnico elogió el nivel ofrecido por su equipo antes del intermedio, pero reconoció que no bastó con jugar bien: «Esto va de efectividad y no la tuvimos». La frase resume una de las lecturas del choque. Ante un rival con capacidad para ajustar su planteamiento, perdonar ocasiones claras puede resultar determinante.
El Tenerife reaccionó tras el descanso y Nacho Gil estableció el empate en los primeros minutos de la segunda parte. El tanto llegó después de un error de Coke Carrillo en la salida del balón. Más tarde, el propio Nacho Gil tuvo la victoria en sus botas desde los once metros, pero resbaló al ejecutar el penalti y su lanzamiento se marchó alto. La crónica del empate en Balaídos refleja esa sucesión de oportunidades y cambios de iniciativa.
La evolución del Fortuna frente a un Tenerife que antes parecía inalcanzable
Más allá del resultado, Fredi quiso situar el encuentro en perspectiva. Ambos equipos se enfrentaron la pasada temporada en Primera Federación y ahora se han reencontrado en LaLiga Hypermotion. El entrenador destacó que el conjunto vigués fue capaz de competir de tú a tú con un adversario al que consideraba claramente superior hace un año.
Ese crecimiento es el argumento deportivo más relevante que dejó su comparecencia: el Fortuna no solo compite en Segunda, sino que por momentos impone su fútbol ante rivales con experiencia y aspiraciones. La asignatura pendiente fue transformar el dominio en una ventaja suficiente para protegerse ante la reacción visitante.
El partido también dejó una preocupación física. Quique Ribes tuvo que ser sustituido antes del descanso después de recibir un pisotón que, según explicó el técnico, redujo mucho su movilidad. Queda pendiente conocer el alcance de las molestias.
Después de la goleada al filial de la Real Sociedad, el Fortuna volvió a ofrecer argumentos ofensivos, aunque esta vez sin conseguir los tres puntos. El próximo desafío para Fredi será sostener durante más minutos la versión ambiciosa que mostró su equipo en la primera parte y corregir los errores que permitieron al Tenerife volver al encuentro.
