El Celta cambia el chip después del empate en Elche. El jueves 15 de octubre, a las 21:00 horas, Balaídos recibirá a la Juventus en la segunda jornada de la fase de liga de la Europa League. La cita llega con una necesidad deportiva evidente: el equipo de Claudio Giráldez perdió en su estreno continental contra el Omonia Nicosia (1-0) y busca estrenar su casillero de puntos ante uno de los grandes nombres del fútbol europeo.
Jutglà mira a Europa antes que al Alavés
En el vestuario ya se habla de una noche de máxima exigencia. Ferran Jutglà, tras el 0-0 del Martínez Valero, dejó clara la prioridad inmediata: «Estamos muy ilusionados con Europa». El delantero pidió preparar a conciencia el duelo contra la Juventus y aplazar hasta después la mirada hacia el siguiente compromiso liguero ante el Alavés.
La ilusión convive con la obligación de competir mejor con balón que en Elche. El propio Giráldez admitió tras el empate que no le había gustado la actuación del equipo, pese a destacar la solidez defensiva. Contra la Juventus, el Celta necesitará algo más que resistir: debe recuperar fluidez para discutir el control del encuentro y crear situaciones claras de gol.
Febas llama a Balaídos; Yoel Lago pide ambición
Aleix Febas trasladó un mensaje a los aficionados celestes de cara a la visita italiana: «Le pedimos que esté con nosotros». El centrocampista confía en una gran noche europea y en un equipo capaz de responder al ambiente de un estadio que espera un lleno.
Yoel Lago también subrayó la motivación de la plantilla, aunque insistió en no convertir el cartel del rival en una distracción. El defensor gallego quiere dar al partido la misma importancia competitiva que al resto e ir a por los tres puntos. El reto es mayúsculo: frente a un adversario de peso, cada detalle de la presión, las coberturas y las vigilancias puede condicionar el marcador.
Tres bajas y posibles rotaciones
La previa está marcada por las ausencias de Miguel Román, Carl Starfelt y Jones El-Abdellaoui, todavía en recuperación de sus respectivas lesiones. A falta de la convocatoria definitiva, no se esperan sus regresos para el jueves. Giráldez podría introducir cambios respecto al once utilizado ante el Elche, dentro de la política de rotaciones con la que administra un calendario cargado de partidos.
La Juventus vuelve a Balaídos más de 26 años después. El aliciente histórico está ahí, pero para el Celta lo decisivo será el presente: competir ante su gente, evitar que se abra una brecha en la clasificación europea y llegar con vida a los siguientes compromisos continentales.
El partido llega después de un empate sin goles en Elche que dejó sensaciones encontradas y de una semana en la que ya se ha confirmado el ambiente especial que vivirá Balaídos. Ahora toca trasladar esa expectación al césped.