El Pontevedra llega a la semana más exigente de su calendario inmediato con una novedad que cambia la gestión del vestuario: Rubén Domínguez dispone de toda la plantilla. El técnico confirmó en la comparecencia previa a la visita a la Cultural que tiene a «todos disponibles», algo que, según explicó, solo había ocurrido otra vez esta temporada.
La primera parada será el sábado 24 de octubre a las 21:00 en el Reino de León. Tres días más tarde, el conjunto granate afrontará la eliminatoria de Copa del Rey ante el Arosa, fijada para el martes 27 a las 21:00 en A Lomba. La secuencia se cerrará con un nuevo compromiso liguero durante el fin de semana.
Tiago vuelve a trabajar con el grupo
El nombre propio del parte es Tiago. Rubén Domínguez detalló que el futbolista completó esta semana buena parte de las tareas junto al grupo y que empieza a ver el final de su recuperación. La disponibilidad no garantiza minutos inmediatos, pero sí amplía las alternativas del banquillo justo cuando el equipo debe repartir cargas.
La diferencia es importante. Una semana ordinaria permite preparar un once para un solo partido; una cadena de tres encuentros en ocho días obliga a pensar también en recuperaciones, desplazamientos y respuestas desde el banquillo. Contar con Tiago y con el resto de la plantilla reduce la necesidad de forzar jugadores que acumulen fatiga y permite modificar perfiles sin alterar por completo la estructura del equipo.
Rotar sin regalar el primer partido
Domínguez dejó clara la prioridad: primero, la Cultural. El reparto de minutos no puede convertir el encuentro del Reino de León en un trámite previo a la Copa. El Pontevedra viene de ganar al Cacereño en Pasarón y busca dar continuidad a esa respuesta fuera de casa.
El entrenador anticipó, no obstante, el criterio que guiará la semana. Al Pontevedra le gusta cambiar y «darle de comer a todo el mundo», una declaración que apunta a rotaciones entre León y Vilagarcía. No se trata solo de descansar titulares: con tres partidos tan próximos, los suplentes pueden convertirse en titulares y quienes regresan de lesión deben recuperar ritmo sin saltarse etapas.
La Copa introduce además un incentivo distinto. El duelo ante el Arosa es una eliminatoria a partido único y deja poco margen para corregir un mal inicio. La plantilla completa permite reservar cambios capaces de transformar el encuentro, pero también exige que cada decisión mantenga el equilibrio entre competir en León y llegar con energía a A Lomba.
Una prueba para la profundidad del Pontevedra
El bloque granate afronta así una prueba que no se mide únicamente por el resultado del sábado. La semana dirá si la recuperación de efectivos se traduce en una segunda unidad fiable y si el cuerpo técnico puede sostener el nivel cuando cambie nombres.
Más de 150 aficionados del Pontevedra acompañarán al equipo en el Reino de León, según indicó el entrenador en la previa. El primer examen llega ante un rival recién descendido y construido para competir arriba. Tener a todos disponibles no reduce esa dificultad, pero sí ofrece a Domínguez algo que había echado de menos durante casi todo el curso: capacidad real para elegir.
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