El Celta Fortuna sumó un punto ante el Sabadell (1-1) en Balaídos en un partido de pocas ocasiones y en el que el filial celeste no pudo conservar la ventaja que consiguió muy pronto. Álvaro Marín adelantó al equipo de Fredi en el minuto 6 y Edgar González igualó para los catalanes en el 23.
El empate deja al Fortuna con la sensación de haber tenido el partido donde quería durante el arranque, pero sin continuidad suficiente para transformar ese golpe inicial en una victoria. El Sabadell reaccionó bien al 1-0 y fue equilibrando el encuentro hasta encontrar el empate antes de la media hora.
Álvaro Marín enciende Balaídos a los seis minutos
El filial salió decidido a aprovechar el escenario y encontró premio prácticamente en su primera fase ofensiva. Álvaro Marín hizo el 1-0 en el minuto 6, un comienzo ideal para un Fortuna que llegaba al encuentro condicionado por numerosas bajas.
El gol permitió a los celestes jugar durante varios minutos con ventaja y obligó al Sabadell a dar un paso adelante. El equipo catalán no se precipitó y fue encontrando espacios hasta devolver el equilibrio al marcador.
Edgar responde antes de la media hora
La reacción visitante se concretó en el minuto 23. Edgar González firmó el 1-1 y cambió el tono de un partido que, desde entonces, se volvió mucho más cerrado.
Ni el Fortuna ni el Sabadell consiguieron generar después una secuencia sostenida de ocasiones claras. El encuentro se movió entre la disputa en el centro del campo, los intentos de acelerar por fuera y una vigilancia constante para no regalar transiciones.
Un punto en un Balaídos con más de 5.000 espectadores
El marcador ya no se movió y el Fortuna tuvo que conformarse con un empate en una tarde en la que 5.077 espectadores acudieron a Balaídos. El equipo de Fredi suma así un punto más en su adaptación a LaLiga Hypermotion.
La previa estaba marcada por las siete ausencias del filial, con Hugo Burcio de vuelta y varias piezas del juvenil llamadas a completar la convocatoria. En ese contexto, el empate permite seguir sumando, aunque deja el sabor de haber perdido una ventaja demasiado pronto.