Un regreso con sabor a revancha y a ambición de ascenso
El Deportivo de La Coruña afronta una cita cargada de simbolismo en Huesca, donde tres piezas clave del actual proyecto —Antonio Hidalgo, Miguel Loureiro y Álvaro Ferllo— regresan a un escenario que marcó sus carreras recientes. Más allá de la nostalgia, el objetivo es claro: sumar tres puntos que mantengan vivo el pulso por engancharse a la pelea por el ascenso en Segunda División.
Hidalgo, Loureiro y Ferllo: pasado común, presente decisivo
El técnico Antonio Hidalgo, el defensa Miguel Loureiro y el guardameta Álvaro Ferllo comparten un capítulo reciente en el conjunto oscense que ahora adquiere un valor estratégico. Los tres fueron protagonistas en un Huesca competitivo, capaz de sostenerse en la categoría y, en el caso del técnico y el zaguero, rozar cotas más ambiciosas la pasada campaña.
Hidalgo logró dotar al equipo aragonés de identidad competitiva en un momento delicado, mientras Loureiro se reinventó en una defensa de tres centrales que exprimió su rendimiento. Por su parte, Ferllo dejó huella bajo palos en distintas etapas, consolidándose como un portero fiable en el fútbol profesional.
Ahora, con la camiseta blanquiazul, los tres vuelven a un estadio que conocen al milímetro… pero con el papel cambiado.
El Deportivo aprieta el acelerador en el tramo clave
El conjunto coruñés llega al duelo en un momento donde cada jornada pesa como una final. La clasificación en Segunda División está comprimida, y cualquier tropiezo puede descolgar a un equipo de la zona noble.
El Deportivo ha mostrado una versión más sólida en las últimas semanas, con mayor equilibrio entre líneas y una propuesta más vertical en ataque. El crecimiento del bloque invita al optimismo en una afición que sueña con volver al fútbol de élite.
Ganar en El Alcoraz no solo supondría tres puntos: sería un golpe emocional encima de la mesa.
Un escenario que no perdona errores
El Huesca, pese a no estar en su mejor versión, sigue siendo un rival incómodo en casa. El Alcoraz exige concentración máxima y castiga cualquier desconexión, algo que el Deportivo deberá tener muy presente.
Para Hidalgo, el partido tiene un componente táctico evidente: conoce bien las virtudes y debilidades del rival, pero también sabe que el factor emocional puede jugar un papel clave.
Como diría cualquier entrenador veterano, “los partidos se ganan en las áreas… pero también en la cabeza”.
Más que nostalgia: una oportunidad de dar un golpe
El regreso de estos tres nombres propios no es una simple historia de reencuentros. Es una oportunidad real para que el Deportivo refuerce su candidatura en la recta final del campeonato.
Si el equipo gallego logra imponer su plan de partido, puede salir reforzado no solo en la tabla, sino también en sensaciones. Y en una liga tan igualada, eso vale oro.
Porque en este tramo de la temporada, no gana el que mejor juega… gana el que mejor compite.