El conjunto coruñés encara una semana de parón competitivo con un plan de trabajo más liviano, una decisión que apunta a recuperar piernas, limpiar la cabeza y preparar con mimo el regreso a la Liga F Moeve ante el Espanyol en ABANCA-RIAZOR
Una semana para resetear sin desconectar
El Dépor ABANCA no pisa el acelerador a fondo esta semana. El cuerpo técnico ha diseñado un plan con menos carga competitiva y varios días de respiro, una hoja de ruta pensada para llegar con aire al tramo final de la Liga F Moeve.
Tras una temporada exigente, con el equipo peleando por consolidarse lejos del barro clasificatorio, el calendario ofrece una ventana perfecta para ajustar piezas. Y en fútbol femenino de élite, a estas alturas, tan importante es entrenar como saber cuándo levantar el pie. No todo va de correr: también hay que llegar viva al minuto 90.
Abegondo será el centro de operaciones
El equipo blanquiazul tiene programadas sesiones de entrenamiento martes, miércoles, jueves y domingo en la Ciudad Deportiva de Abegondo, todas a las 10:45 horas. El lunes y el sábado serán días de descanso, mientras que el viernes queda reservado para trabajo complementario.
Ese reparto habla de una semana de mantenimiento, prevención y afinado. Menos ruido, menos desgaste y más foco. En jerga de vestuario: semana para cargar depósito sin fundir el motor.
El Espanyol aparece en el horizonte
El próximo gran objetivo será el partido ante el RCD Espanyol de Barcelona, previsto para el miércoles 27 de mayo a las 21:00 horas en ABANCA-RIAZOR. Un duelo directo por sensaciones, estabilidad y cierre de curso, especialmente relevante para un Dépor ABANCA que ocupa la undécima posición con 30 puntos después de 28 jornadas.
No es una cita menor. El Espanyol llega muy cerca en la tabla, con 29 puntos, por lo que el encuentro puede marcar diferencias en la fotografía final de la temporada. Ganar supondría reforzar el discurso, estirar la distancia y cerrar el campeonato con otro cuerpo. Perder, en cambio, obligaría a mirar de reojo la última jornada con menos tranquilidad de la deseada.
El tramo final también mira al banquillo
El contexto deportivo llega acompañado de un elemento institucional importante: Fran Alonso no continuará como entrenador del Dépor ABANCA al finalizar la temporada, según anunció el club en abril. Esa decisión convierte estas últimas semanas en una especie de epílogo para el técnico, que buscará dejar al equipo lo más arriba posible dentro de una campaña de supervivencia, crecimiento y desgaste.
Para las jugadoras, el reto es doble: competir hasta el final y demostrar que el bloque tiene recorrido más allá del cierre de ciclo en el banquillo. En un vestuario, cuando se anuncia una salida, siempre hay dos caminos: bajar la intensidad o apretar por orgullo. El Dépor ABANCA necesita lo segundo.
Un final para confirmar la permanencia deportiva y emocional
Después del choque ante el Espanyol, el calendario todavía llevará al Dépor ABANCA a medirse al Costa Adeje Tenerife el domingo 31 de mayo. Es decir, dos partidos para cerrar una campaña en la que el equipo ha vivido lejos de la comodidad, pero con margen suficiente para no quedar atrapado en el drama de última hora.
La semana de parón ligero, por tanto, no es un trámite. Es una oportunidad para recomponer fuerzas, recuperar futbolistas tocadas y preparar un cierre con buena letra. Porque en una Liga F cada vez más apretada, los detalles pesan: una presión bien coordinada, una transición limpia o una acción a balón parado pueden cambiar una tarde entera.
El Dépor ABANCA se toma aire. Pero no vacaciones. El balón volverá pronto a Riazor, y ahí ya no habrá plan semanal que valga: tocará competir.