La SD Compostela ya tiene lista la expedición para la vuelta de la finalísima del playoff de ascenso ante el CF Badalona. Secho convoca a los 21 jugadores disponibles de la primera plantilla, sin ninguna baja de última hora, para un duelo en el que el equipo defiende una renta de tres goles.
El técnico picheleiro no se guarda nada. Viajan todos los efectivos tras el contundente 3-0 logrado en la ida en San Lázaro, donde Valín, Antón Guisande y Charly dejaron el billete a Segunda RFEF prácticamente sellado.
Una convocatoria sin sorpresas
La lista la encabeza el portero A. Cobo, con Unai como alternativa bajo palos. En defensa estarán disponibles Graumann, Valín, Aarón M., P. Crespo, Damián N. y Zuba, mientras que en el centro del campo Secho podrá elegir entre Samu, Goris, Rosón, Diego Uzal, A. Armental y Parapar. Arriba, la SD Compostela cuenta con Quico, A. Guisande, Diego Rguez., J. Cañizares, Riki Mangana, Maceira y Carlos López.
Llama la atención que no figure ninguna baja relevante, después de que en la ronda anterior el técnico rival del Atlético Arteixo se hubiera dejado expulsado tras el pitido final. Esta vez no hay sombras tácticas: Secho dispone de la plantilla al completo para gestionar el partido como considere.
Defender una renta histórica
Pablo Crespo ya avisó esta semana de que la eliminatoria «no está cerrada», recordando que el propio Badalona remontó un 4-1 al Cornellà en la ronda previa. El central compostelano sabe que el fútbol guarda sorpresas, y por eso la convocatoria al completo cobra todavía más sentido: ningún hueco, ninguna excusa.
El choque, que se podrá seguir en directo a través de las plataformas de seguimiento en vivo habituales, se disputará este domingo a las 12:30 horas en el Municipal de Badalona, con un desplazamiento masivo de aficionados gallegos que ya prepara otra final gallega, la del Celta Fortuna, en el mismo fin de semana de definiciones para el fútbol gallego.
Con el 3-0 de la ida como colchón y la plantilla al completo a su disposición, Secho afronta la cita con la tranquilidad de quien solo necesita gestionar la ventaja. El sueño de Segunda RFEF está más cerca que nunca.