El RC Celta de Vigo ha comenzado a valorar seriamente la incorporación de Diego Conde, portero del Villarreal CF, sumándose así como competidor directo al interés del Sevilla FC por el guardameta madrileño. La entrada del conjunto gallego eleva la dificultad de una operación que el Sevilla ya tenía avanzada a nivel de seguimiento. La portería celeste necesita refuerzos y Conde, de 27 años, reúne el perfil que busca la dirección deportiva vigués.
El Celta entra en escena por Conde
El RC Celta de Vigo ha comenzado a valorar seriamente la incorporación de Diego Conde, portero del Villarreal CF, lo que eleva la dificultad de una operación que el Sevilla FC ya tenía avanzada a nivel de seguimiento. La dirección deportiva celeste ha puesto sobre la mesa el nombre del guardameta madrileño como una de las opciones prioritarias para reforzar una demarcación que requiere soluciones inmediatas de cara a la próxima temporada.
El club vigués comparte una realidad similar a la del Sevilla: necesidad de reforzar la portería y limitaciones presupuestarias que obligan a afinar cada operación. En este contexto, Conde aparece como un perfil atractivo por varios motivos: conoce LaLiga, tiene experiencia contrastada y su edad le sitúa en un momento óptimo de madurez deportiva.
Un portero con recorrido en Primera
Diego Conde, de 27 años, nacido en Madrid el 28 de octubre de 1998, milita actualmente en el Villarreal CF, club al que se incorporó el 2 de julio de 2024 con contrato hasta el 30 de junio de 2029. En la temporada 2023-24, siendo titular indiscutible en el Leganés, ganó el Trofeo Zamora tras encajar solo 27 goles durante toda la campaña, logrando además el ascenso como campeones de Segunda División.
Tras fichar por el Villarreal en julio de 2024, Conde logró en agosto un doble paradón ante Saúl e Isaac Romero en un partido contra el Sevilla, actuación que le valió el primer premio al Mejor Parada del Mes de LaLiga. En noviembre repitió galardón tras una parada a bocajarro ante Kike García del Alavés, convirtiéndose en el primer jugador en ganar dos veces el premio.
Sin embargo, en la temporada 2025-26 no ha disputado minutos en LaLiga con el Villarreal, registrando cero partidos, cero paradas y cero minutos. Esta falta de protagonismo abre la puerta a una salida que le permita recuperar la titularidad.
El Sevilla, primer interesado
La primera operación que el Sevilla intenta cerrar con presteza es la de Diego Conde, con conversaciones bilaterales centradas en amarrar su incorporación mediante una fórmula de cesión con opción de compra de cara a la pretemporada. La plantilla nervionense no cuenta con ningún portero con ficha profesional a día de hoy, tras las salidas de Vlachodimos, fin de cesión, y de Nyland, fin de contrato.
Esta coincidencia de intereses genera un nuevo contexto competitivo: dos clubes con urgencias similares y un mismo objetivo convierten una operación asumible en un posible pulso negociador que puede beneficiar al Villarreal CF. El conjunto castellonense no tiene prisa por desprenderse de Conde, pero la acumulación de pretendientes podría facilitar una salida en condiciones ventajosas.
Fórmulas sobre la mesa
Diego Conde tiene contrato en vigor y el Villarreal no se encuentra obligado a vender, aunque la acumulación de pretendientes abre la puerta a distintas alternativas, desde una cesión con condiciones favorables hasta un traspaso que permita ajustar la planificación deportiva. Para el Celta, como para el Sevilla, la clave está en encontrar una fórmula que no comprometa el equilibrio económico.
La entidad nervionense prioriza fórmulas que no supongan un gran desembolso inmediato, especialmente en un contexto económico todavía condicionado por la incertidumbre institucional. El Celta, por su parte, busca un guardameta que aporte garantías sin descapitalizar las arcas del club en un mercado cada vez más exigente.
Antecedentes de interés celeste
No es la primera vez que el Celta se fija en Diego Conde. Según informó la Cadena COPE en agosto de 2025, el Celta ya había mostrado interés por el meta madrileño, aunque el Levante partía con ventaja en la carrera por hacerse con sus servicios. Hace apenas unos días, el destino más probable para Diego Conde parecía ser el Levante UD, pero el conjunto granota terminó incorporando a Mathew Ryan, por lo que la opción se cayó.
Aquella ventana de mercado no fructificó, pero el interés vigués por el portero nunca desapareció del todo. Ahora, con el mercado de verano a la vuelta de la esquina y las necesidades más claras, el Celta vuelve a la carga con una propuesta que podría resultar atractiva tanto para el jugador como para el Villarreal.
Perfil y proyección
Diego Conde reúne varios de los condicionantes que el Sevilla considera esenciales: edad competitiva, conocimiento de LaLiga y margen de crecimiento. Esos mismos argumentos son válidos para el Celta, que busca un portero con experiencia en la élite pero sin el coste que supondría fichar a un guardameta consagrado.
Formado en las categorías inferiores del Atlético de Madrid, Conde ha recorrido un camino ascendente que le llevó del Navalcarnero al Leganés, pasando por el Getafe, hasta aterrizar en el Villarreal. Su progresión ha sido constante y su rendimiento en Segunda División, coronado con el Zamora, avala su capacidad para rendir bajo presión.
Con 1,88 metros de altura y un estilo basado en la anticipación y los reflejos, Conde encaja en el perfil de portero moderno que buscan los equipos de LaLiga. Su juventud relativa —27 años— le sitúa en un punto intermedio entre la experiencia y la proyección, un equilibrio difícil de encontrar en el mercado actual.
La decisión, en manos del jugador
Con dos clubes interesados y una situación de falta de minutos en el Villarreal, la pelota está ahora en el tejado de Diego Conde. El guardameta deberá valorar qué proyecto le ofrece más garantías de continuidad y en qué entorno puede recuperar el protagonismo perdido esta temporada.
El Celta puede ofrecerle un proyecto ambicioso en Balaídos, con una afición exigente pero fiel, y la posibilidad de convertirse en un referente bajo palos. El Sevilla, por su parte, cuenta con el atractivo de un club histórico, aunque inmerso en una reestructuración profunda que genera incertidumbre.
Sea cual sea su decisión, lo cierto es que Diego Conde vuelve a estar en el escaparate del mercado español. Y esta vez, con el Celta pisando fuerte en la negociación, la competencia por su firma promete ser intensa.