Empatar dos veces en el Parque de los Príncipes no le alcanzó al Barcelona. El PSG se impuso por 4-2 en la tercera jornada de la Champions y dejó una advertencia al equipo de Hansi Flick: la capacidad para reaccionar pierde valor si, inmediatamente después, vuelve a conceder. Los goles de Xavi Espart y Lamine Yamal abrieron dos oportunidades que los azulgranas no consiguieron aprovechar.
El encuentro que adelantábamos en nuestra previa del reencuentro europeo entre PSG y Barça terminó con los franceses imponiendo su ritmo. Joan García evitó que la diferencia resultase mayor en una primera parte especialmente incómoda para los visitantes.
La salida de balón, un problema sin resolver
Al Barça le costó enlazar pases lejos de su portería. La presión parisina convirtió varias salidas en pérdidas y obligó al guardameta a intervenir para sostener el partido. Doué encontró el premio antes del descanso con un remate desde la frontal, después de una pérdida de Lamine.
El 1-0 dejaba abierta la segunda mitad, aunque el desarrollo había mostrado las dificultades azulgranas para proteger el balón. Espart aportó una de las respuestas más valientes: su incorporación terminó en el empate y devolvió al Barcelona a la pelea.
Dos empates y ninguna tregua
Lucas Hernández volvió a adelantar al PSG con un cabezazo. Lamine respondió con el 2-2, una acción que daba al conjunto de Flick otra ocasión para llevarse algo de París. Pero el empate apenas duró: Vitinha recuperó la ventaja local con un disparo desde fuera del área.
Fabián cerró después el marcador. La lectura del tramo decisivo deja una tarea clara para el Barça: además de encontrar el gol, necesitaba controlar lo que sucedía a continuación. Ninguna de sus dos igualadas se convirtió en un periodo de estabilidad.
El PSG prolonga su fortaleza europea
El resultado refuerza una tendencia que el propio club francés recogía en sus datos previos al encuentro: llegaba con trece partidos consecutivos sin perder en competición europea. El Barcelona tampoco logró romper esa racha. Para los azulgranas quedan las respuestas de Espart y Joan García; para Flick, corregir una fragilidad que los dos goles a favor no pudieron tapar.
