El Ourense CF ha pasado de un inicio favorable a enlazar tres jornadas sin ganar. El último derbi ante el Coruxo, resuelto por 0-1, volvió a dejarlo sin puntos. Domi Fernández pide que el cambio de resultados no se convierta en un cambio de confianza dentro del equipo.
En declaraciones a Pepe Garrote en La Región, el delantero sostuvo que la situación exige trabajo y tranquilidad: «Tenemos que tener calma, seguir trabajando duro». El atacante reconoce que los rivales van conociendo mejor al Ourense, pero mantiene su confianza en la capacidad del grupo.
Una clasificación con dos lecturas
El equipo tiene diez puntos tras siete jornadas. Está a uno de las posiciones de promoción y conserva tres de margen sobre la zona baja que señala la clasificación en este momento. Es una distancia corta en ambas direcciones: permite seguir mirando arriba, pero también obliga a cortar la secuencia sin victorias.
El registro de resultados del Coruxo confirma el último golpe recibido en O Couto. Más allá de ese partido, la tarea del Ourense consiste en recuperar la regularidad que necesita para que una jornada adversa no lo aleje del grupo al que aspira a seguir.
El delantero también atraviesa su adaptación
Domi llegó esta temporada desde el filial del Castellón. En la entrevista explica que continúa adaptándose y que quiere aumentar su ayuda al equipo con el paso de las semanas. Su mensaje combina una valoración colectiva del momento con una responsabilidad personal todavía en desarrollo.
La respuesta deberá aparecer en el campo. El Ourense ya no tiene el colchón que acompañó sus primeras jornadas, aunque sigue a una victoria de modificar la lectura de su arranque. En el mismo grupo, el Bergantiños prepara otra defensa de su liderato; las distancias pueden cambiar rápido en una competición que apenas ha consumido siete fechas.
