El equipo de Alberto Rodríguez afronta este jueves ante el FC Porto su presentación ante la afición después de un verano marcado por trece salidas, una plantilla profundamente renovada y una apuesta decidida por juventud, cantera y futbolistas con margen de crecimiento.
El Dépor ABANCA llega al Teresa Herrera en pleno cambio de ciclo. El duelo de este jueves ante el FC Porto, fijado a las 17:00 en ABANCA-RIAZOR, no es un amistoso más dentro de la preparación. Es la primera presentación en casa de un equipo prácticamente nuevo y la primera oportunidad para que la afición mida sobre el césped hasta dónde ha avanzado una reconstrucción que comenzó nada más terminar la pasada Liga F.
El verano ha sido especialmente intenso. La salida de trece futbolistas que habían formado parte de la columna vertebral de las últimas temporadas obligó al club a rehacer casi todas las líneas, mientras Alberto Rodríguez asumía el banquillo tras la marcha de Fran Alonso. El nuevo técnico recibió una plantilla con muchos huecos por cubrir y con una directriz muy clara: rejuvenecer el equipo, mantener el peso de la cantera y sumar futbolistas capaces de crecer dentro de un proyecto que quiere dejar de vivir únicamente pendiente de la permanencia.
El mercado explica buena parte del nuevo paisaje. Han llegado Andrea Tarazona para la portería, Daniela Caracas y Adriana Ranera para reforzar la defensa, Eva Alonso, Ainoa Gómez y Vega Montesinos para el centro del campo, además de perfiles ofensivos como Lucía Pardo, una futbolista que acumula más de cien partidos en Liga F y que llega después de firmar una buena etapa en la Real Sociedad. Su incorporación fue una de las operaciones de mayor peso del verano y eleva claramente el nivel de un ataque que necesitaba nuevas referencias.
También se han incorporado Sofía Domínguez, internacional absoluta con Argentina y procedente del Basilea, y Carla Castiñeyras, una de las apuestas de futuro para la defensa. Adriana Ranera llega cedida por el FC Barcelona después de sumar minutos con el primer equipo azulgrana y capitanear al filial, mientras Marisa García ha pasado de cedida a futbolista en propiedad. El Dépor aseguró su continuidad hasta 2028, una operación que añade algo de estabilidad dentro de un vestuario lleno de caras nuevas.
En ese contexto, el regreso definitivo de Inês Pereira es importante, pero ya no define por sí solo la actualidad del equipo. La guardameta portuguesa, después de dos temporadas cedida por el Everton, vuelve para competir por la portería con Tarazona y aporta precisamente lo que más escasea en una reconstrucción de este tamaño: conocimiento del club, de la Liga F y de Riazor. Su presencia da continuidad, pero el verdadero foco está en cómo Alberto Rodríguez consigue unir piezas muy distintas en un mismo modelo.
Los primeros ensayos han servido sobre todo para repartir minutos y acelerar ese proceso. El empate ante el Athletic en Luanco dejó hasta diez estrenos con la camiseta blanquiazul, mientras que el VI Trofeo Emma Cuervo confirmó que el equipo también tiene capacidad para hacer daño arriba. El 9-0 al Sporting de Gijón en Ribadeo, con hat-trick de Millene, dejó una imagen ofensiva mucho más contundente y permitió recuperar además a una de las futbolistas que puede marcar diferencias si deja atrás sus problemas físicos.
El Teresa Herrera ante el Porto eleva ahora bastante más el listón. El conjunto portugués acaba de encadenar dos ascensos consecutivos hasta alcanzar la máxima categoría de su país y la pasada temporada llegó incluso a la final de la Taça de Portugal. Para el Dépor, por tanto, el partido sirve como prueba competitiva, pero también como escaparate de un proyecto que quiere empezar a generar identidad antes del inicio oficial de la Liga F.
El encuentro tiene además un componente simbólico. El Dépor ABANCA ha levantado cinco veces la Torre del Teresa Herrera y el filial conquistó otra edición en 2020. Riazor vuelve a ser así el escenario de una puesta de largo en la que el resultado importa, pero probablemente importe más comprobar si el equipo empieza a reconocerse pese a la cantidad de cambios. El Porto abre una semana de máxima exigencia que continuará el domingo 16 de agosto ante el Real Madrid en el Alfredo Di Stéfano.
Después llegará el último tramo de preparación antes de la competición. La Liga F arrancará el 30 de agosto en Riazor frente al Sevilla y el calendario no concederá demasiado margen: Tenerife fuera de casa en la segunda jornada y Real Madrid nuevamente en A Coruña en la tercera. Con semejante arranque, Alberto Rodríguez necesita llegar al final de agosto con muchas de las jerarquías internas ya definidas y con un once capaz de sostener la idea de juego que pretende implantar.
El nuevo Dépor ABANCA todavía está en construcción, pero ya tiene suficientes nombres, profundidad y juventud como para empezar a mostrar hacia dónde quiere ir. El Teresa Herrera es el primer gran escaparate. No tanto para decidir quién será titular dentro de dos semanas, sino para comprobar si una plantilla profundamente renovada puede convertirse rápidamente en un equipo reconocible. Ese es ahora mismo el gran reto del proyecto blanquiazul.