Hansi Flick ha buscado en el Barça Atlètic una respuesta a las bajas que castigan la defensa del primer equipo y el elegido es Àlex Campos. El central de 18 años entra por primera vez en una convocatoria oficial del FC Barcelona, que este martes visita al Paris Saint-Germain en la tercera jornada de la Champions League. Eric Garcia y Jules Koundé se lesionaron frente al Betis; Andreas Christensen también se encuentra de baja. La oportunidad de Campos llega en uno de los escenarios más exigentes del fútbol europeo.
La convocatoria publicada por el Barça confirma su presencia entre los jugadores desplazados a París. Eso no equivale todavía a un debut: Flick deberá decidir si el joven defensa participa en el encuentro.
Uno de los capitanes del Barça Atlètic, con solo 18 años
Nacido en Aitona (Lleida) el 2 de febrero de 2008, Campos llegó a La Masia en 2021 desde el Atlètic Segre. Su progresión le permitió debutar con el filial en septiembre de 2025, cuando todavía era juvenil, y cerrar aquel curso con 14 encuentros en el Barça Atlètic, nueve de ellos como titular. Esta temporada se ha asentado en el equipo de Juliano Belletti.
El club lo designó como uno de los cuatro capitanes del filial, junto a Landry Farré, Eder Aller y Guillem Víctor. No hay un orden fijo de capitanía: los cuatro comparten esa responsabilidad. Habitualmente forma pareja en el eje defensivo con Hafiz Gariba, una combinación de juventud y proyección que Belletti ha utilizado con frecuencia.
Un central que combina firmeza y salida de balón
El perfil técnico oficial de Campos pone el acento en su solvencia en el juego aéreo, su capacidad para anticiparse al corte y su criterio para iniciar el juego desde atrás. Son cualidades especialmente apreciadas en la estructura azulgrana, que exige a sus centrales defender mucho espacio a la espalda y participar con personalidad en la construcción.
La evolución del futbolista también se refleja en su continuidad contractual: en julio el Barça anunció su renovación hasta junio de 2029, con opción de prolongarla un año más. Campos ha sido además internacional en categorías inferiores de España, una experiencia que completa su formación antes de alcanzar el primer equipo.
De la formación a un viaje de Champions
La llamada de Flick encaja en la política de recurrir a los jóvenes cuando surgen necesidades en la plantilla. Entre los ejemplos de movimientos entre filiales y fútbol profesional también figura Alexis Olmedo, que dejó el Barça Atlètic para incorporarse al Celta Fortuna. Las trayectorias son diferentes, pero ilustran hasta qué punto una categoría de formación puede abrir puertas hacia la élite o hacia nuevos proyectos profesionales.
Para Campos, la noticia ya es importante sin necesidad de anticipar minutos. Ha pasado de defender al filial a preparar un encuentro europeo con el primer equipo. Ahora le corresponde aprovechar la experiencia y estar listo si Flick decide darle la alternativa.
