El Celta aprovechará el larguísimo parón de selecciones para disputar un partido amistoso ante un rival portugués. Según ha avanzado Moi Celeste, el club vigués busca mantener el ritmo competitivo durante una pausa de más de tres semanas entre la goleada ante el Racing y el regreso a LaLiga frente al Elche.
El equipo de Claudio Giráldez no volverá a competir oficialmente hasta el 11 de octubre en el Martínez Valero. Ese margen, extraordinariamente largo para estas alturas del curso, obliga a repartir el parón entre descanso, trabajo físico y táctico y un encuentro de preparación que permita medir el estado de los futbolistas que permanecen en Vigo.
La pausa llega además con una parte de la plantilla lejos de Afouteza. El Celta tiene varios internacionales repartidos por distintas selecciones, mientras que otros jugadores podrán aprovechar estas semanas para ganar carga, automatismos y minutos.
Un amistoso para no perder ritmo
La información conocida hasta el momento apunta a que el rival será un equipo portugués, aunque todavía no se ha hecho oficial ni el nombre del adversario, ni la fecha, ni el escenario del encuentro.
La idea encaja con la planificación habitual de Claudio Giráldez en ventanas largas sin competición. El técnico celeste suele dar valor a este tipo de partidos para repartir minutos entre futbolistas menos utilizados, probar mecanismos y acelerar la adaptación de las incorporaciones.
El parón puede ser especialmente útil para jugadores que todavía están ganando ritmo competitivo, así como para futbolistas que vienen de problemas físicos. Iago Aspas, por ejemplo, confía en estar disponible tras la pausa, mientras Jones El-Abdellaoui deberá pasar por quirófano por su problema en la rodilla izquierda.
Portugal, un terreno conocido
El Celta ha recurrido con frecuencia a rivales portugueses en sus amistosos recientes. Este mismo verano se enfrentó al Sporting de Braga y al Académico de Viseu, dos pruebas que sirvieron para acumular carga antes del inicio oficial de la temporada.
La cercanía geográfica facilita además este tipo de encuentros durante el curso, especialmente cuando se busca un rival competitivo sin convertir el amistoso en un desplazamiento demasiado exigente.
Tres semanas antes de volver a jugar
El Celta cerró el primer tramo de temporada con una goleada por 5-0 ante el Racing de Santander, su primera victoria liguera del curso. Giráldez reconoció después que el resultado había sido excesivo, pero también valoró el alivio que suponía marcharse al parón con una victoria.
Ahora el cuerpo técnico dispone de una ventana poco habitual para trabajar. El amistoso ante el conjunto portugués servirá como punto intermedio antes de que el calendario vuelva a apretar: Elche en Liga, Juventus en Europa League y Alavés de nuevo en Balaídos en apenas una semana.
Por ahora falta la confirmación oficial de rival, fecha y sede. Cuando el Celta cierre esos detalles, el amistoso completará una hoja de ruta diseñada para que el equipo no pierda pulso competitivo durante uno de los parones más largos que se recuerdan a estas alturas de temporada.
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