Carlos Domínguez Cáceres (Vigo, 25 años) vuelve a estar en la agenda del Real Oviedo. El club carbayón, que ya sondeó al central vigués hace dos temporadas sin éxito, ha retomado el interés por un jugador que, pese a acumular 64 partidos en Primera División con el Celta, no termina de encontrar la continuidad que busca a estas alturas de su carrera.
Un interés que ya viene de atrás
No es la primera vez que el Oviedo llama a la puerta de Domínguez. Hace dos veranos, el club asturiano ya intentó hacerse con sus servicios, pero el central, entonces con menos recorrido en el primer equipo, prefirió seguir cerca de casa y pelear por su sitio en Vigo. Aquella decisión no salió mal del todo: en la 2023/24, ya con Rafa Benítez en el banquillo, llegó a disputar 22 partidos de Liga y a asentarse, por primera vez, como una alternativa real en la zaga celeste.
Cuatro años después, la falta de sitio pesa más
El problema es que aquel impulso no se ha traducido en la titularidad que el vigués perseguía. Con 25 años recién cumplidos, Domínguez empieza a ser consciente de que su papel en Balaídos difícilmente va a cambiar a corto plazo, y eso le lleva a valorar un cambio de aires que le devuelva la regularidad. Contractualmente no hay prisa: el central tiene ficha con el Celta hasta junio de 2028, según recoge su perfil oficial de trayectoria, así que cualquier salida pasaría necesariamente por un acuerdo económico entre clubes.
El Celta, dispuesto a escuchar ofertas
La dirección deportiva celeste tampoco pondría muchas trabas a una eventual marcha. El club vigués ya está inmerso en la búsqueda de refuerzos para el eje de la zaga, con nombres como los de Mika Mármol e Iker Losada como prioridades del verano, lo que encajaría con dejar salir a un central que no entra en los planes de continuidad a largo plazo de Claudio Giráldez. Todo apunta, además, a que la operación contaría con el visto bueno del propio futbolista, que vería con buenos ojos recalar en el proyecto ovetense.
Un perfil con experiencia que atrae en el mercado
Para el Oviedo, la vuelta a Primera después de años en Segunda coloca a Domínguez como una opción especialmente atractiva: suma experiencia en la máxima categoría, conoce bien el fútbol gallego y su rango de edad encaja con el perfil que buscan los equipos recién ascendidos para reforzar sin asumir riesgos excesivos. Por ahora no hay ninguna oferta formal sobre la mesa ni cifras que manejar, y la operación, de producirse, tendría que negociarse en las próximas semanas antes del cierre del mercado estival.