Los horarios del Celta han abierto un cruce público entre Abel Caballero y Javier Tebas. El alcalde de Vigo aprovechó la presencia del presidente de LALIGA en las Jornadas Nacionales de Periodismo Deportivo para trasladarle una queja que lleva tiempo instalada entre parte del celtismo: la sensación de que el equipo recibe demasiados partidos en franjas poco cómodas para el aficionado local.
Caballero habló de una “superasignación de viernes y lunes” y pidió un reparto más equilibrado. Su argumento fue sencillo: cuando los encuentros se disputan en sábado o domingo, la asistencia suele ser mayor y el desplazamiento resulta más sencillo para buena parte de la afición.
Tebas defiende los horarios por la audiencia internacional
La respuesta de Javier Tebas fue directa. El presidente de LALIGA recordó que el Celta, por su participación europea, no puede jugar determinados viernes o lunes cuando el calendario continental lo impide, y defendió la necesidad de utilizar distintas franjas para ampliar la audiencia internacional.
Su explicación dejó la frase más llamativa del intercambio: “Si jugamos a las nueve de la noche, en toda Asia el Celta no existe”.
Tebas vinculó esa estrategia a la evolución de los derechos internacionales de LALIGA y defendió que los clubes necesitan estar presentes en todos los mercados posibles para mantener su capacidad competitiva.
Caballero insiste: “El Celta no siempre en hora mala”
El alcalde aceptó el argumento económico, pero mantuvo su reclamación. Su planteamiento no fue eliminar determinadas franjas, sino repartirlas mejor entre los clubes.
Caballero terminó sintetizando su postura en otra frase con bastante recorrido entre el celtismo: “El Celta no siempre en hora mala”.
El cruce se produjo en una mesa en la que también participó Marián Mouriño. La presidenta del Celta puso el foco en otra cuestión del calendario: el descanso mínimo de 72 horas entre partidos, especialmente relevante en una temporada en la que el equipo de Claudio Giráldez compite también en Europa.
Un calendario especialmente cargado en octubre
El debate llega además en un momento en el que el calendario celeste empieza a comprimirse. El Celta visita este domingo 11 de octubre al Elche a las 14:00 horas, recibe el jueves 15 a la Juventus en Europa League y vuelve a jugar en Balaídos el domingo 18 ante el Alavés a las 16:15.
Después llegará otra secuencia exigente: Celtic-Celta el jueves 22, Celta-Betis el domingo 25, el partido de Copa del Rey ante el Salamanca CF UDS entre semana y la visita al Rayo Vallecano el sábado 31 a las 16:15.
Ese encadenamiento explica por qué la gestión de horarios y descansos ha pasado de ser una cuestión secundaria a convertirse en un asunto central para club, plantilla y afición.
De Balaídos a los horarios
La conversación entre Tebas, Caballero y Mouriño ya había dejado otro asunto con fuerte eco entre el celtismo. El presidente de LALIGA elogió públicamente la transformación de Balaídos y aseguró que el estadio representa el tipo de infraestructura que busca la competición.
Tebas llegó a calificar de “increíble” la evolución del estadio vigués, mientras Mouriño destacó el trabajo conjunto entre el Celta y el Concello.
Esta vez, sin embargo, el tono fue distinto. El estadio generó consenso; los horarios, no tanto. Y el mensaje de Caballero quedó claro: acepta la lógica televisiva y comercial, pero pide que el coste para el aficionado no recaiga siempre sobre los mismos.