Endika Buján resumió en una frase el momento interno del Racing de Ferrol después del 2-0 al Pontevedra: «Somos más que un equipo, somos una familia». El extremo bilbaíno, que volvió a tener impacto desde el banquillo, puso el foco menos en su acción individual y más en la respuesta colectiva de un equipo que enlaza tres victorias en tres partidos en A Malata.
El triunfo en el derbi permitió al Racing dejar atrás la derrota de Lugo y recuperar sensaciones en casa. M90 ya analizó cómo A Malata se está convirtiendo en el principal sostén del equipo, con pleno de triunfos como local y otra portería a cero ante un rival gallego.
Buján cambia el partido desde el banquillo
Buján entró en el minuto 75 por Raúl Blanco. Con el Pontevedra ya en inferioridad por la expulsión de Alberto Gil, el Racing buscaba aprovechar espacios y cerrar el encuentro. El extremo encontró precisamente ese contexto: piernas frescas, campo abierto y un lateral rival castigado por los minutos.
Su irrupción fue decisiva en el 2-0. Buján atacó el espacio por fuera, ganó metros y acabó sirviendo el balón que Dani Ojeda transformó en la sentencia. En el 1×1 de M90 ya fue señalado como uno de los futbolistas con mayor impacto desde el banquillo.
El propio jugador explicó después del partido que salió con ventaja física respecto al defensor y que su intención era finalizar él mismo la jugada, aunque celebró especialmente que la acción terminase en gol de Ojeda.
La celebración, una declaración de intenciones
Más allá de la asistencia, Buján se quedó con la imagen posterior al segundo gol. La celebración juntó prácticamente a todo el equipo y, para el extremo, representa el tipo de vestuario que está construyendo Javi Vázquez.
«No es un gol especial, sino que somos un grupo especial», explicó en declaraciones recogidas por La Voz de Galicia. El mensaje encaja con una idea que el cuerpo técnico viene repitiendo desde el inicio del curso: la necesidad de que el bloque pese más que los nombres propios.
La frase final fue todavía más contundente: «Somos más que un equipo, somos una familia». Buján también vinculó esa unión con la grada, un factor que el Racing está tratando de convertir en ventaja competitiva cada vez que juega en A Malata.
El Racing encuentra respuestas en el banquillo
El derbi dejó otro dato útil para Javi Vázquez: los cambios no bajaron el nivel del equipo. Buján agitó la banda, Alcaina aportó movilidad y Arroyo también tuvo opciones para ampliar el marcador. El Racing no se limitó a proteger el 1-0, sino que encontró energía suficiente para buscar el segundo hasta conseguirlo.
El técnico ya había definido el triunfo como «muy merecido» y había destacado la respuesta competitiva del grupo. Las palabras de Buján van en la misma dirección: menos foco en quién empieza y más en quién resuelve cuando le toca entrar.
Después del golpe de Lugo, el Racing necesitaba algo más que tres puntos. El derbi dejó victoria, portería a cero, primer gol de Eto’o y una acción decisiva nacida desde el banquillo. Buján puso después las palabras.