El Compostela ha encontrado una constante en su recuperación y tiene nombre propio: Buba ha marcado en las tres últimas jornadas de Segunda Federación. El delantero abrió el 4-1 ante el Atlético Astorga prácticamente con el reloj recién estrenado, después de ver puerta contra el Oviedo Vetusta y de resolver de penalti el derbi contra el Coruxo. La secuencia coincide con las primeras dos victorias consecutivas del conjunto de Carlos de Lerma.
Tres partidos, tres goles y situaciones diferentes
Ante el Vetusta, el tanto de Buba puso por delante al Compostela, aunque el filial oviedista terminó remontando (1-2). Una semana después, el atacante asumió la responsabilidad desde los once metros en O Vao: provocó y transformó el penalti con el que los santiagueses derrotaron al Coruxo (0-1).
El sábado, frente al Astorga, apenas necesitó un minuto para volver a marcar. Teofilovic ganó profundidad y Buba convirtió la primera oportunidad de los locales, una acción que cambió de inmediato el guion del encuentro. Unai Peón amplió la ventaja y Dani González acabó firmando un doblete para cerrar el 4-1. El resultado permitió al Compos enlazar su segunda victoria consecutiva.
El gol que estaba buscando el equipo
La reacción individual tiene valor dentro de un contexto colectivo. El Compostela había empezado el curso con dificultades para convertir ocasiones y solo había logrado cuatro puntos en cinco jornadas. El triunfo de Vigo le dio aire y la goleada sobre el Astorga confirmó una mayor eficacia ofensiva: tres goles antes del descanso y cuatro al término del partido.
El delantero no explica por sí solo la mejoría de los santiagueses, pero sí ofrece una referencia decisiva en el área. Ha sido capaz de marcar adelantándose en el juego, lanzando desde el punto de penalti y apareciendo en el primer minuto. Esa variedad resulta útil para un equipo que todavía está afinando sus mecanismos de ataque.
Un protagonista que ya venía avisando
La evolución del atacante había empezado a despertar interés después del derbi de O Vao. M90 ya analizó su progresión después del triunfo frente al Coruxo. El encuentro ante el Astorga añade una nueva pieza: tres jornadas seguidas viendo portería, un registro que va acompañado ahora de dos triunfos.
La serie no convierte automáticamente al Compostela en un candidato a todo, pero demuestra hasta qué punto disponer de un futbolista acertado puede transformar la dinámica de un equipo. La próxima jornada servirá para medir si la reacción se mantiene.
