Bright Ede está superando una prueba que no se mide solo en entradas o despejes: competir en Primera con 19 años sin que la presión le quite claridad. Antonio Hidalgo destacó este jueves su concentración, su disposición para aprender y el valor de compartir defensa con José María Giménez.
El elogio llega en una semana en la que el entrenador también ha reclamado más atención para reducir los goles recibidos. Ambas ideas pueden convivir: reconocer la respuesta de un joven no implica dar por resueltos los problemas colectivos.
Aprender junto a un central con recorrido
La presencia de Giménez proporciona una referencia cercana para ordenar la línea y afrontar decisiones que deben tomarse en segundos. Como lectura futbolística, esa convivencia puede ayudar al polaco a mejorar las distancias, elegir cuándo salir al duelo y reconocer cuándo conviene proteger el espacio.
No convierte a la pareja en definitiva. La elección del once sigue en manos de Hidalgo, y la adaptación necesita continuidad de trabajo además de minutos.
Una exigencia que también llega con Polonia
Ede, nacido en Varsovia en febrero de 2007, forma parte de los planes de la selección polaca sub-21. El Deportivo confirmó su convocatoria para los clasificatorios contra Suecia e Italia durante el último parón.
Club y selección le ofrecen escenarios distintos de aprendizaje. En A Coruña, el objetivo inmediato consiste en que su serenidad acompañe a una defensa más fiable. El respaldo público de Hidalgo identifica una virtud; el siguiente paso es sostenerla cada jornada, también cuando el partido se tuerce.
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