El Auriense no solo se ha clasificado para la primera ronda de la Copa del Rey: le ha tocado una auténtica lotería. El sorteo celebrado este lunes ha emparejado al conjunto ourensano con el Deportivo de La Coruña, un rival de Primera División, gallego y con una capacidad de movilización que convierte la eliminatoria en mucho más que un premio deportivo.
Después de eliminar al San José de Soria en la previa y cumplir el sueño de meterse en el cuadro principal de la Copa, el Auriense recibirá ahora al Dépor entre los días 27 y 29 de octubre. Será a partido único y con el equipo de inferior categoría como local.
Un rival de Primera… y además gallego
Para un club de Preferente, cruzarse con un Primera ya supone un salto enorme de exposición. Que ese rival sea el Deportivo multiplica todavía más el impacto: cercanía geográfica, desplazamiento masivo de aficionados, atención mediática y una eliminatoria con enorme atractivo para toda Galicia.
El emparejamiento forma parte de una primera ronda que deja dos derbis gallegos, pero ninguno presenta un desnivel de categorías tan grande como este. El Auriense compite en Preferente; el Deportivo, en Primera División.
La gran oportunidad económica de la historia reciente del club
El valor del cruce no se limita al césped. Para el Auriense, recibir al Deportivo abre una oportunidad excepcional de ingresos por taquilla, patrocinio, visibilidad y repercusión institucional. Sin hacer todavía cálculos cerrados —porque dependerán del estadio, aforo, precios y organización—, el partido tiene potencial para convertirse en la cita de mayor impacto económico de la historia reciente del club.
El campo habitual del Auriense es Oira, pero la dimensión del rival hace que el escenario del encuentro sea ahora una cuestión clave. O Couto aparece como la alternativa natural si finalmente se busca un aforo mayor y mejores condiciones logísticas, aunque la sede definitiva todavía debe confirmarse.
De Oira a recibir al Dépor en apenas unas semanas
La historia adquiere todavía más dimensión si se mira de dónde viene el Auriense. El club comenzó esta Copa desde la eliminatoria previa reservada a campeones territoriales. Primero ganó 2-0 al San José en Oira y después resistió en Soria para cerrar el cruce con un 2-1 global.
Ese recorrido había sido presentado por el propio club como la posibilidad de “estar a un paso de jugar contra un Primera”. Ese paso ya está dado. Y el premio no ha sido cualquiera.
En pocas semanas, el Auriense ha pasado de jugar una previa ante un rival de categoría territorial a preparar una eliminatoria contra uno de los clubes con mayor masa social de Galicia. Para una entidad joven, el salto es gigantesco.
Una noche que puede cambiar la dimensión del Auriense
Deportivamente, el desafío es mayúsculo. La diferencia de categoría es evidente y el Deportivo partirá como claro favorito. Pero el verdadero premio ya está en el propio partido: llenar un estadio, situar al Auriense en el escaparate nacional y generar una corriente de atención que difícilmente habría conseguido por otra vía.
El 2-0 de la ida ante el San José abrió la puerta. La resistencia en Soria la terminó de empujar. Y ahora el sorteo ha hecho el resto.
El Auriense quería un Primera. Le ha tocado el Deportivo. Deportivamente, un reto enorme. Institucional y económicamente, una auténtica lotería.