El equipo rojiblanco empató 2-2 en el Metropolitano tras ponerse por delante, sufrir dos penaltis y quedarse con diez antes de rescatar un punto con Giuliano Simeone.
El Atlético de Madrid y el Villarreal firmaron un 2-2 de esos que dejan demasiadas cosas para comentar. El partido, cerrado sin goles al descanso, explotó después de la reanudación con cuatro tantos, dos penaltis, una expulsión y un empate final del conjunto rojiblanco jugando en inferioridad.
Marc Pubill abrió el marcador para el Atlético en el minuto 59 con un disparo desde fuera del área. Parecía el momento de los de Simeone, pero el Villarreal reaccionó desde el punto de penalti. Gerard Moreno convirtió el primero tras una acción revisada por el VAR.
Otro penalti y roja para Le Normand
El segundo golpe amarillo llegó poco después. Una acción de Le Normand sobre Mikautadze terminó con una nueva revisión, penalti para el Villarreal y expulsión del central rojiblanco. Mikautadze transformó la pena máxima y colocó el 1-2.
Con diez y el partido cuesta arriba, el Atlético encontró aire en el tramo final. Giuliano Simeone apareció dentro del área en el minuto 85 para hacer el 2-2 y rescatar un punto que, por cómo se había puesto la tarde, terminó sabiendo mejor de lo que parecía cuando Pubill había abierto el marcador.
Un empate con demasiado ruido alrededor
El encuentro tuvo además un foco paralelo en Julián Álvarez, recibido con una sonora pitada en un contexto de mercado especialmente cargado. El delantero terminó marchándose del césped separado del grupo al final del encuentro, una imagen que añade tensión a una semana delicada en el Metropolitano.
La segunda jornada ya había dejado otros partidos de alta tensión. M90 contó la victoria del Real Madrid ante el Espanyol con un gol en el tramo final y el empate del Celta en Mestalla, dos resultados que ayudan a dibujar un inicio de campeonato todavía muy abierto.