El Atlético Arteixo ha conseguido ganar tiempo en el frente más delicado de su verano. El club ha abonado aproximadamente la mitad de las cantidades que mantenía pendientes con jugadores y cuerpo técnico de la pasada temporada y, como consecuencia, los afectados no presentarán la denuncia que habían previsto activar al finalizar agosto.
El nuevo escenario no significa que el problema esté resuelto, pero sí cambia el tono de una crisis que llevaba meses enquistada. La plantilla había fijado el 31 de agosto como fecha límite para cobrar los impagos. Tras recibir este primer abono, el compromiso pasa ahora por actualizar el reconocimiento de deuda individual y ampliar el plazo hasta diciembre para liquidar las cantidades restantes.
El primer pago desde marzo
El dato explica por sí solo la dimensión del conflicto: los trabajadores del primer equipo no recibían pagos desde marzo. La situación había terminado por salir a la luz al cierre de una temporada extraordinaria en lo deportivo, en la que el Arteixo terminó tercero y llegó hasta la final gallega del playoff de ascenso, donde compitió ante el Compostela.
La tensión económica acabó provocando una fuga casi completa del vestuario. De aquel bloque únicamente continúan Queijeiro y Fabio, obligando al club a reconstruir prácticamente desde cero una plantilla que ya acumula numerosas incorporaciones. Esa realidad la contamos en M90 al analizar la profunda reconstrucción del Arteixo tras el verano de la crisis.
El pago realizado en los últimos días alcanza también a entrenadores de la base que arrastraban cantidades pendientes. El club ha empezado a rebajar así una deuda que condicionó la planificación deportiva y que amenazaba con trasladarse a los despachos federativos si no llegaba una solución antes del inicio de septiembre.
Una tregua, no el final del problema
El movimiento permite desactivar por ahora la vía de la denuncia, pero diciembre queda marcado en rojo. El Arteixo deberá cumplir con el nuevo calendario de pagos para cerrar definitivamente una situación que desgastó la relación con buena parte de los protagonistas del pasado curso.
Mientras tanto, el nuevo proyecto de Noé López sigue tomando forma en Ponte dos Brozos. El club ha apostado por una mezcla de juventud y experiencia para competir en Tercera Federación, incorporando futbolistas con recorrido en el fútbol gallego. En las últimas semanas, por ejemplo, llegaron nombres como Quico, procedente del Compostela, o el veterano Antonio López, que continúa jugando a los 44 años.
La pelota vuelve a estar en el tejado de la directiva. El primer pago rebaja la presión y evita que el conflicto escale de inmediato, pero la deuda sigue existiendo. El Arteixo ha comprado tiempo; ahora necesita convertir esa tregua en una solución definitiva.
El club vuelve a pedir disculpas y mira hacia adelante
Este lunes 25 de agosto, el propio Atlético Arteixo volvió a pronunciarse a través de sus redes sociales. La entidad asegura que continúa trabajando para seguir creciendo y dejar atrás definitivamente un momento que califica como “difícil e desagradable”, además de reiterar sus disculpas a todas las personas implicadas y agradecer su comprensión.
El mensaje cambia además el foco hacia el futuro inmediato. “Agora toca mirar cara adiante”, señala el club, que afirma estar trabajando en “un futuro mellor” y apela a seguir avanzando de manera conjunta. Es una declaración de intenciones que llega cuando el nuevo equipo trata de recuperar normalidad deportiva después de un verano marcado por los impagos, las salidas y una reconstrucción prácticamente total.
La siguiente prueba llegará este martes 26 de agosto a las 20:30 horas en Ponte dos Brozos, donde el Arteixo disputará un amistoso ante la SD Sofán. El rival carballés también afronta una nueva etapa, con Dani Casal al frente y una plantilla amplia en plena preparación para Preferente, un proyecto que repasamos en nuestro análisis del nuevo Sofán.