El Real Betis cerró la fase de liga de la Europa League con una victoria de peso ante el Feyenoord (2-1) que vale oro europeo. Los verdiblancos sellaron el pase directo a los octavos de final apoyados en la mejor versión de Antony, eléctrico, decisivo y con ese punto de descaro que convierte una noche normal en una noche europea para el recuerdo.
El Betis resiste el primer arreón
El arranque no fue cómodo. El Feyenoord salió valiente, con presión alta y colmillo afilado, dispuesto a convertir La Cartuja en un territorio incómodo. Los neerlandeses mandaron el primer aviso serio y obligaron a Pau López a vestirse de salvador antes de tiempo. El Betis, mientras tanto, maduraba el partido sin perder la compostura, consciente de que la cita exigía algo más que corazón.
Antony enciende la mecha
Cuando el partido pedía talento, apareció Antony. El brasileño cazó un balón suelto en la frontal y soltó un zurdazo quirúrgico que rompió el guion y desató a la grada. Gol, confianza y una sensación clara: había vuelto el Antony que decide partidos. Poco después, volvió a desequilibrar por la derecha, rompió líneas y puso un centro medido para que Ez Abde firmara el 2-0 con un cabezazo lleno de intención.
Gestión… y susto final
Con ventaja en el marcador, el equipo de Manuel Pellegrini apostó por bajar revoluciones, mover el balón y enfriar el choque. El plan funcionó… hasta que un error puntual reabrió el encuentro. Pau López perdió un balón comprometido y Casper Tengstedt no perdonó, colocando el 2-1 y sembrando nervios en el tramo final. Tocó sufrir, tocar madera y cerrar filas.
Polémica sin incendio
Hubo goles anulados, protestas y alguna acción gris en las áreas, pero nada que desvirtuara el resultado. El árbitro mantuvo el control y el partido no se le fue de las manos, pese a los reclamos de ambos banquillos.
La noche del “¿me echabais de menos?”
Antony no solo marcó y asistió; firmó una actuación de autor. Regates, personalidad y detalles técnicos que levantaron a la afición del asiento. El Betis necesitaba una noche así y la encontró en el momento exacto.
Resultado final: Real Betis 2-1 Feyenoord
Objetivo cumplido: octavos de final sin rodeos.
Mensaje enviado: en Europa, este Betis también sabe morder.