El Atlético Arteixo oficializa la llegada de un defensa formado en el Deportivo y con una extensa trayectoria en Arosa, Ourense, Coruxo, Narón, Compostela, Cerceda, Racing de Ferrol, Somozas, Racing Vilalbés, Laracha, Bergantiños y Silva
El Atlético Arteixo ha hecho oficial la incorporación de Antonio López Ameijenda, un fichaje que desafía al calendario. A sus 44 años y después de una temporada sin equipo, el veterano central coruñés regresa a la Tercera Federación para poner experiencia, colocación y muchos kilómetros de fútbol gallego al servicio del conjunto de Ponte dos Brozos.
El club rojiblanco presenta a Antonio como su decimocuarta incorporación y como «unha lenda do fútbol galego». La definición no parece exagerada. Formado en la cantera del Deportivo, el defensa ha recorrido durante más de dos décadas buena parte del mapa futbolístico de Galicia.
Del Deportivo de Irureta a Ponte dos Brozos
Antonio López se formó en el Deportivo durante una de las épocas más brillantes de la historia blanquiazul. Permaneció cinco temporadas en el Fabril y llegó a entrar en convocatorias del primer equipo, aunque no pudo estrenarse oficialmente.
En mayo de 2002 fue citado para recibir al Real Madrid en Riazor. Desde el banquillo tuvo delante a figuras como Zinedine Zidane o Roberto Carlos. También había entrado anteriormente en una convocatoria para jugar en Mestalla y llegó a ser llamado para diferentes competiciones durante aquellos años de Champions, títulos y noches grandes del deportivismo.
«En aquella época aspirabas a ir en la lista y poco más», recordaba el propio futbolista en una entrevista concedida en 2024. La competencia para cualquier canterano era feroz en un vestuario repleto de internacionales.
Una vida recorriendo el fútbol gallego
Tras abandonar la estructura deportivista con 24 años, Antonio construyó una trayectoria difícil de igualar. Defendió las camisetas del Arosa, CD Ourense, Coruxo, Narón Balompié, SD Compostela, Cerceda, Racing de Ferrol, Somozas, Racing Vilalbés, Laracha, Bergantiños y Silva antes de aceptar ahora el reto del Atlético Arteixo.
Su carrera contiene numerosas temporadas en la antigua Segunda División B. Con el Ourense disputó 25 partidos durante el curso 2006/07, mientras que en el Racing de Ferrol acumuló 60 encuentros ligueros entre las campañas 2013/14 y 2014/15.
También fue una pieza capital en el Somozas. En la temporada 2015/16 jugó completos los 38 partidos de liga: 3.420 minutos sin abandonar el campo. Al año siguiente participó en otros 31 encuentros. Más que un central, aquello era una puerta blindada con licencia federativa.
Las estadísticas recopiladas por BDFútbol le atribuyen 154 partidos en competiciones nacionales, 144 titularidades y cerca de 13.000 minutos. Un registro que, además, no recoge completamente su prolongada trayectoria por la Tercera gallega.
Cinco temporadas defendiendo al Silva
Su última etapa antes de este regreso fue en el Silva, al que llegó en 2020. Allí permaneció cinco temporadas y continuó compitiendo en Tercera Federación después de cumplir los cuarenta.
Antonio siempre explicó que la clave de su longevidad estaba en saber adaptar su juego. La posición de central, su lectura de los partidos y la capacidad para anticiparse le permitieron compensar el inevitable paso del tiempo.
«La veteranía es lo que te da, que puedes adelantarte a situaciones que ocurren en el partido», afirmaba cuando todavía defendía al conjunto silvista.
Casado, padre de dos hijos y con obligaciones laborales, prolongar su carrera también exigió encajar entrenamientos y partidos dentro de la vida familiar. Después de finalizar su etapa en el Silva en 2025 y permanecer una campaña sin equipo, parecía que sus botas podían haberse detenido definitivamente.
El Arteixo recluta experiencia para su defensa
Sin embargo, el balón ha vuelto a llamarlo. El Atlético Arteixo apuesta por Antonio para añadir mando, oficio y competitividad a una plantilla profundamente renovada. Su incorporación se integra en la reconstrucción acometida por el club durante este verano, después de pasar de pelear por el ascenso a verse obligado a rehacer buena parte de su proyecto.
El central afrontará la temporada 2026/27 con 44 años y frente a rivales que, en algunos casos, ni siquiera habían nacido cuando él comenzaba a abrirse paso en el Fabril. No llegará para vivir de su currículum, sino para competir por un puesto y ayudar al equipo desde dentro del campo.
Ponte dos Brozos recibe así a uno de esos futbolistas que forman parte del paisaje de las categorías nacionales gallegas. Antonio López cambia de camiseta, pero conserva la misma costumbre de siempre: seguir jugando cuando el calendario ya lleva años pidiéndole la hora.