Álvaro Marín volvió a marcar ante el Tenerife y ya suma seis goles en las diez primeras jornadas de Segunda División. Sin embargo, su rendimiento con el Celta Fortuna no basta para abrirle la puerta del primer equipo de Claudio Giráldez, que ha sufrido las bajas de Borja Iglesias y Pablo Durán. El obstáculo no es deportivo: el delantero nació el 1 de mayo de 2003 y, con 23 años cumplidos, rebasa el límite de edad previsto para que un jugador de campo del filial actúe con el equipo superior conservando esa ficha.
Marín volvió a aparecer en el área contra el Tenerife, en el encuentro que terminó 1-1 en Balaídos. Su gol de cabeza adelantó al Fortuna, aunque Nacho Gil igualó en la segunda parte. El atacante está entre los máximos goleadores de la categoría, pero la situación federativa explica por qué su nombre no aparece como solución inmediata en la delantera del primer equipo.
La barrera de los 23 años en las competiciones españolas
El Reglamento General de la RFEF, en sus artículos 250 y 251, establece el límite de menores de 23 años para que los futbolistas de campo de filiales o equipos dependientes puedan alinearse en el equipo superior y regresar al de origen. Contempla una excepción para los porteros menores de 25 años en competiciones profesionales, que no afecta a Marín.
Por tanto, no puede ser convocado por el primer equipo en Liga simplemente como un futbolista del Fortuna que sube para cubrir una ausencia. Una eventual incorporación estable al primer equipo exigiría resolver su inscripción y su ficha conforme a los plazos y requisitos aplicables; no es lo mismo que alternar libremente los dos conjuntos.
La situación contrasta con la de los futbolistas más jóvenes a los que Giráldez puede recurrir en momentos de necesidad. M90 ya analizó el crecimiento goleador de Marín cuando sumaba tres tantos. Desde entonces, su candidatura deportiva no ha dejado de reforzarse.
¿Y en la Europa League? Una segunda barrera, pero no una prohibición absoluta
Las competiciones UEFA tienen su propio sistema de inscripción. En la Europa League 2026/27, los clubes pueden presentar una lista A, limitada a 25 futbolistas y sometida a cupos de jugadores formados localmente, y una lista B destinada a determinados jóvenes que cumplen requisitos de edad y formación.
Según el artículo 31 del reglamento oficial de UEFA, la lista B admite jugadores nacidos a partir del 1 de enero de 2005, siempre que también cumplan las condiciones de vinculación al club. Marín, nacido en 2003, queda fuera de esa vía, independientemente de su trayectoria formativa.
Eso no significa que UEFA prohíba por su edad que juegue la Europa League: para un futbolista de 23 años la vía ordinaria es la lista A. El problema es que el Celta ya presentó su inscripción para la fase liga, cuyo plazo general terminó el 2 de septiembre, y las modificaciones durante esta fase solo pueden hacerse en supuestos tasados. Marín no figura entre los inscritos que publica UEFA. La lesión de dos delanteros no convierte automáticamente al goleador del Fortuna en elegible para Europa.
El goleador que más necesita jugar… pero no necesariamente arriba
La paradoja es evidente. Su sexto gol llegó precisamente frente al Tenerife, mientras Giráldez afronta la planificación de partidos con menos alternativas en punta. Las reglas de edad, ficha e inscripción, sin embargo, no se pueden soslayar con una llamada de última hora.
La buena noticia para el Celta es que el Fortuna cuenta con un delantero que está respondiendo con goles en Segunda. La mala, desde el punto de vista de las necesidades inmediatas del primer equipo, es que su fecha de nacimiento obliga a estudiar un movimiento federativo muy distinto del habitual ascenso puntual de un canterano.
