Hay vínculos que no se cortan cuando termina un contrato. Aarón Rama, excapitán del Bergantiños FC, continúa pagando su cuota como socio del club aunque vive y trabaja en Barcelona, a más de mil kilómetros de Carballo. El gesto resume la huella que dejaron sus nueve temporadas vestido de rojillo.
Rama, nacido en A Coruña en 1990, defendió al Bergantiños en la campaña 2012/13 y de forma continuada entre 2014 y 2022. Llegó a portar el brazalete y se convirtió en una referencia del vestuario antes de que su trayectoria profesional fuera del fútbol lo llevase a Barcelona en 2024.
Un socio a más de mil kilómetros
La distancia apenas le permite acudir a As Eiroas —su última visita fue a finales de 2025—, pero no ha roto su relación con la entidad. En declaraciones recogidas por La Voz de Galicia, el antiguo lateral explica que fue feliz en el club y que desea mantener algún tipo de vínculo. Su manera de hacerlo, por ahora, es conservar el carné y seguir desde lejos la actualidad del equipo.
La historia llega además en un momento de ilusión deportiva. El Bergantiños afronta la sexta jornada como líder del Grupo 1 de Segunda Federación y este domingo visita al Arosa en un derbi fijado para las 17:00 en A Lomba. Rama ve al equipo con capacidad para mirar hacia la zona de promoción, aunque acompaña esa ambición con una advertencia sobre la necesidad de que cualquier salto sea sostenible.
Identidad más allá del vestuario
Su caso aporta una medida distinta del crecimiento de un club. El liderato se cuenta en puntos, goles y victorias; la pertenencia también se mide en quienes continúan sosteniendo a la entidad después de dejar el césped. Rama ya no ocupa el lateral ni lleva el brazalete, pero sigue formando parte de la masa social rojilla desde Barcelona.
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