El Valencia CF apura la penúltima semana del mercado invernal con más incógnitas que certezas. Con la llegada de Sadiq ya cerrada, el club de Mestalla mantiene abiertas dos carpetas clave: el fichaje de un mediocentro y, sobre todo, la incorporación urgente de un central. De momento, el reloj corre y las soluciones no llegan.
Dieng, pendiente de África
El nombre propio de estos días es el de Aliou Dieng, mediocentro del Al Ahly que sigue en el radar valencianista. La operación se encuentra en compás de espera a la espera de que el futbolista dispute su compromiso continental en la Champions africana, tras el cual su club decidirá si abre definitivamente la puerta a su salida.
En el entorno del jugador se respira optimismo. El técnico Carlos Corberán ya ha contactado con él y la predisposición del maliense es total. Incluso cuenta con un aval de peso: Momo Sissoko, con pasado en Mestalla, ha bendecido públicamente la operación, convencido de que Dieng “está preparado para dar el salto a Europa”.
Eso sí, aunque el acuerdo avance, su llegada no sería inmediata ni su adaptación automática. Un matiz importante para un Valencia que no tiene margen para esperar.
El central, la gran asignatura pendiente
Si la situación del pivote genera inquietud, lo del central roza la urgencia máxima. El Valencia afronta otra semana sin avances reales para reforzar la defensa, justo cuando Corberán apenas puede armar un once de garantías. Las lesiones han dejado la zaga en cuadro y la planificación, en evidencia.
Un rompecabezas defensivo para Corberán
Con Mouctar Diakhaby fuera para lo que resta de temporada y César Tárrega lesionado, el técnico solo cuenta con dos opciones reales. Copete, entre algodones tras una semana sin entrenar con normalidad, y Cömert, que pasó de descarte a imprescindible por pura necesidad. Un escenario límite que condiciona cada alineación y cada planteamiento.
El club ha sondeado perfiles en el mercado —el nombre de De Haas apareció sobre la mesa—, pero la realidad es tozuda: el ansiado central no llega y el calendario no espera.
Última semana… y contrarreloj
Todo apunta a que, si hay refuerzos, aterrizarán en la última semana de mercado. Una solución tardía para un equipo inmerso en la pelea por evitar el descenso y que afronta un mes de febrero cargado de partidos decisivos. En Mestalla lo saben: en este tramo de temporada, no fichar a tiempo es casi tan peligroso como perder puntos.
El Valencia sigue buscando. El problema es que el mercado no siempre responde cuando la necesidad aprieta.