La cantera del Deportivo vuelve a colarse en el radar de los gigantes del fútbol español. Gael Seijo, defensa y mediocentro del Infantil blanquiazul, ya internacional sub-14 con España, aparece en el escaparate de los grandes después de una temporada que ha confirmado su proyección en Abegondo.
Abegondo tiene otra perla bajo vigilancia
El Deportivo vive pendiente de su primer equipo, del mercado y de sus grandes retos competitivos, pero en Abegondo se cuece otra batalla mucho más silenciosa: la de retener talento antes de que los grandes llamen a la puerta con el traje de gala.
Ahí aparece el nombre de Gael Seijo, futbolista del Infantil del Dépor y uno de los perfiles más llamativos de ANOSACANTEIRA. Según las informaciones surgidas en las últimas horas, FC Barcelona y Real Madrid estarían siguiendo de cerca al joven jugador blanquiazul, un movimiento que convierte al canterano deportivista en protagonista inesperado de un pequeño “Clásico” de despachos.
No hay operación oficializada ni comunicado alguno por parte de los clubes implicados, pero el simple hecho de que su nombre circule en ese nivel ya dice mucho del impacto que ha generado su evolución.
Un perfil poco habitual: central, pivote y llegada
Gael no responde al molde clásico del defensa de cantera que solo destaca por físico o contundencia. El Deportivo lo ha utilizado como central o mediocentro, una doble condición muy cotizada en el fútbol actual: defender hacia adelante, interpretar espacios y tener salida limpia desde atrás.
El dato que más llama la atención está en su producción ofensiva. El propio Deportivo informó en febrero de que el jugador acumulaba 19 partidos, 15 como titular, y 11 goles en el curso con el Infantil blanquiazul. Para un futbolista que se mueve entre la zaga y la sala de máquinas, la cifra no es precisamente una anécdota: es una pancarta luminosa en mitad del campo.
En términos de cantera, hablamos de uno de esos jugadores que no solo gana duelos, sino que también condiciona partidos. Y eso, en edades formativas, suele encender radares en Madrid, Barcelona y media Europa antes de que el café llegue a la mesa.
La llamada de España sub-14 cambió el escaparate
El salto mediático de Gael Seijo llegó con su convocatoria para la selección española sub-14, incluida por la RFEF dentro de una concentración de 34 futbolistas celebrada del 2 al 6 de marzo en Alfaz del Pi. Allí compartió lista con jugadores de canteras como Real Madrid, FC Barcelona, Atlético de Madrid, Valencia, Villarreal, Celta, Espanyol o Girona.
Para el Deportivo, esa llamada tuvo un valor doble. Por un lado, confirmó que Abegondo sigue produciendo futbolistas con proyección nacional. Por otro, situó a Gael en un escaparate donde cada control, cada pase y cada duelo tiene más ojos encima que una final de patio de colegio.
El club coruñés ya destacó entonces que el jugador se incorporaba a una lista de canteranos blanquiazules internacionales en la que aparecen nombres como Yeremay, David Mella, Dani Barcia, Antón Vilariño, Mauro Valeiro, Raúl Lema o Nico Balbas.
El verdadero partido del Dépor: proteger su cantera
Más allá del ruido de mercado, la lectura importante para el deportivismo está en la gestión del talento. El Dépor sabe que su cantera es uno de sus grandes activos deportivos, económicos e identitarios. Abegondo no puede competir con el músculo financiero de los gigantes, pero sí puede ofrecer una hoja de ruta, arraigo, minutos futuros y un entorno donde crecer sin que la prisa queme etapas.
El interés de Barça y Real Madrid, si se confirma en movimientos concretos, obligará al club blanquiazul a hilar fino. En edades tan tempranas, cada decisión pesa: familia, formación, estabilidad deportiva y proyecto de futuro. No todo es camiseta grande ni foto bonita en redes.
La cantera gallega ya ha demostrado demasiadas veces que el talento no nace solo en las grandes capitales. A veces aparece en silencio, con botas pequeñas, dorsal infantil y una madurez futbolística que hace levantar cejas en los despachos más poderosos.
Una noticia que habla del futuro del Deportivo
El nombre de Gael Seijo todavía pertenece al fútbol de formación, y conviene tratarlo con prudencia. Pero también con la importancia que merece. Que un infantil del Deportivo aparezca asociado al interés de los dos grandes del fútbol español no es una historia menor: es una señal del valor que sigue teniendo Abegondo.
Para el Dépor, el reto no es solo formar buenos futbolistas. Es conseguir que los mejores quieran quedarse el tiempo suficiente para que el deportivismo los vea crecer.
Porque cuando el Clásico mira hacia A Coruña, algo se está haciendo bien. Y en Abegondo, por lo visto, siguen saliendo futbolistas con más futuro que miedo.