
El Hércules quiere retener a Josep Calavera para la próxima temporada, pero el pivote tarraconense tiene sobre la mesa ofertas de equipos de Primera Federación como el CD Lugo y el Nàstic de Tarragona, además de propuestas del fútbol polaco. El Tenerife, propietario de sus derechos hasta 2028, escucha ofertas mientras el jugador sopesa su futuro tras una cesión en la que se sintió cómodo en Alicante pese a no lograr el ascenso.
El Hércules mueve ficha, pero la competencia aprieta
El mercado de verano se presenta movido para Josep Calavera, cuyo futuro para la temporada 2026/27 ya está siendo objeto de negociaciones entre el Hércules CF y el CD Tenerife, club con el que tiene contrato hasta 2028. Los blanquiazules han dejado claro su interés en prolongar la cesión del centrocampista, pero la realidad es que el Tenerife y Calavera tienen sobre la mesa propuestas de otros conjuntos de Primera Federación como el CD Lugo o el Nàstic de Tarragona, además del extranjero (del fútbol polaco, por ejemplo).
La situación no es sencilla para el conjunto alicantino. Si bien el Hércules parte con ventaja en este asunto (el futbolista ha estado muy cómodo en Alicante y a las órdenes del preparador valenciano, aunque no se haya conseguido el objetivo del ascenso), aquella no es tan amplia como puede parecer. El club del Rico Pérez apuesta por repetir la fórmula de cesión que funcionó en la segunda vuelta, pero ahora debe competir con proyectos que también buscan reforzarse con un perfil de su experiencia y fiabilidad.
Un pivote con pedigrí y dos ascensos en el currículum
Calavera no es un desconocido en el fútbol español. Formado a caballo entre las categorías inferiores del Nàstic y del FC Barcelona, Calavera arrancó su carrera con un éxito mayúsculo en edad juvenil como fue el proclamarse campeón de la Youth League 2017/18. Aquel título con el Barça marcó el inicio de una trayectoria vinculada siempre a contextos competitivos exigentes, aunque no exenta de obstáculos.
Su gran explosión llegó en el Castellón, donde el pivote tarraconense tiene en su haber dos ascenso a LaLiga Hypermotion con el CD Castellón (el primero en la temporada de la pandemia, desde la extinta Segunda B, y el segundo en la 2023/24, como campeón del grupo 2 de Primera Federación), equipo con el que en la 2024/25 debutó en el fútbol profesional, participando en 19 encuentros de LaLiga Hypermotion. Esa experiencia en Segunda División le otorga un plus de credibilidad que ahora varios clubes quieren aprovechar.
El pasado verano, con la carta de libertad bajo el brazo, recaló en el Tenerife, con el objetivo de regresar a aquella, meta que ha alcanzado finalmente sin Calavera el equipo que entrena Álvaro Cervera, quien sigue sin contar con el tarraconense. Esa falta de protagonismo en el conjunto insular fue lo que propició su salida cedido al Hércules en enero, donde encontró la continuidad que buscaba.
La apuesta de Beto Company y el rendimiento en Alicante
La llegada de Calavera al Hércules en el mercado invernal no fue casualidad. El centrocampista catalán, de 26 años, llegó cedido procedente del Tenerife en un movimiento que respondía a una necesidad evidente del equipo y a una apuesta clara del cuerpo técnico por un perfil capaz de aportar orden, experiencia, criterio y continuidad al juego interior. Beto Company lo pidió expresamente y el club se esforzó por cerrar la operación, incluso compitiendo con el Real Murcia por sus servicios.
El club destacaba de él su trabajo sin balón, su lectura de juego y su fiabilidad, virtudes que apuntan a un futbolista capaz de sostener al equipo, ordenar los tiempos del partido y ofrecer soluciones en la salida del balón. No era un fichaje pensado para brillar en los últimos metros, sino para estructurar el centro del campo y aportar equilibrio táctico. Y en ese cometido, Calavera cumplió.
Su rendimiento en la segunda vuelta fue suficientemente sólido como para que el Hércules quiera retenerle. El mediocentro tarraconense, pieza clave para ‘Beto’ Company en la segunda vuelta, maneja también ofertas de otros equipos de Primera Federación y del extranjero, mientras el Hércules apuesta por repetir la fórmula de cesión. La comodidad del jugador en Alicante es un factor a favor, pero no el único que pesa en la balanza.
Lugo y Nàstic, dos opciones con tirón emocional
El CD Lugo y el Nàstic de Tarragona no son rivales menores en esta puja. Ambos clubes militan en Primera Federación y buscan reforzarse con jugadores de experiencia contrastada. Para Calavera, el Nàstic tiene un componente emocional especial: es el club de su tierra, donde se formó antes de dar el salto al Barcelona. Volver a Tarragona podría ser un aliciente difícil de rechazar, especialmente si el proyecto deportivo es atractivo.
El Lugo, por su parte, es un club con estructura y ambición en la categoría. Ya tuvo en sus filas a Jordi Calavera, hermano mayor de Josep, en una cesión procedente del Eibar en 2016. La conexión familiar y la seriedad del proyecto gallego podrían jugar a favor de los lucenses en esta negociación.
Polonia, la opción exótica que no se descarta
Más sorprendente resulta la opción del fútbol polaco, que también ha puesto sobre la mesa una propuesta para Calavera. Aunque no se han trascendido detalles del club interesado, la posibilidad de salir al extranjero siempre resulta atractiva para un futbolista de 26 años que busca nuevos retos y, posiblemente, mejores condiciones económicas.
El fútbol polaco ha ganado visibilidad en los últimos años y varios jugadores españoles han dado el salto a la Ekstraklasa con resultados dispares. Para Calavera, sería una experiencia completamente nueva, lejos de la presión mediática del fútbol español y con la posibilidad de ser protagonista en un campeonato menos exigente físicamente pero con proyección europea.
El Tenerife, con la sartén por el mango
Quien tiene la última palabra en todo este culebrón es el Tenerife. El club canario es propietario de los derechos del jugador y puede decidir si lo cede nuevamente, si lo vende o si lo retiene para la próxima temporada en Segunda División. Álvaro Cervera, técnico del conjunto insular, no ha contado con él esta campaña, lo que hace pensar que una nueva cesión es la opción más probable.
El Hércules ha planteado repetir la fórmula de cesión remunerada que funcionó en enero, asumiendo la ficha del jugador y pagando una cantidad en función de objetivos. Sin embargo, el Tenerife podría optar por una venta si algún club pone sobre la mesa una oferta interesante. Con contrato hasta 2028, el club canario no tiene prisa, pero tampoco quiere tener en plantilla a un futbolista que no entra en los planes del entrenador.
Calavera, ante una decisión clave para su carrera
A sus 26 años, Josep Calavera se encuentra en un momento crucial de su carrera. Tras debutar en el fútbol profesional con el Castellón y vivir una experiencia frustrante en el Tenerife, la cesión al Hércules le devolvió la continuidad y la confianza. Ahora debe decidir si apuesta por la estabilidad de seguir en Alicante, si regresa a sus raíces en el Nàstic, si prueba suerte en Galicia con el Lugo o si se atreve con la aventura polaca.
Lo que está claro es que el mercado le sonríe. No todos los futbolistas de Primera Federación tienen sobre la mesa cuatro opciones diferentes, y eso habla bien de su rendimiento y de su proyección. El Hércules lo sabe y por eso ha movido ficha pronto, pero la competencia es real y el desenlace, incierto.
Las próximas semanas serán decisivas. El Tenerife escuchará ofertas, Calavera sopesará pros y contras, y el Hércules intentará convencer con argumentos deportivos y económicos. Mientras tanto, Lugo, Nàstic y algún club polaco esperan su oportunidad. El pivote tarraconense tiene donde elegir, y eso, en el fútbol modesto, ya es un lujo.