El banquillo del RCD Mallorca ya tiene dueño y el nombre no deja indiferente a nadie: Martín Demichelis. El técnico argentino, con pasado reciente en River Plate y Monterrey, asume el reto más exigente de su carrera en Europa con una misión clara y sin margen de error: salvar al conjunto balear en las 13 jornadas finales de LaLiga, donde cada punto pesa como oro y la zona roja aprieta sin compasión.
Un salto a Europa con aroma a urgencia
Será la primera experiencia de Demichelis al frente del primer equipo de un club europeo. Tras su etapa formativa en las categorías inferiores del Bayern y sus ciclos en el fútbol argentino y mexicano, el técnico da el salto al escaparate continental en un contexto límite. El acuerdo, pendiente de firma definitiva, contempla contrato hasta final de temporada.
El calendario no concede tregua. La idea en Son Moix es que el argentino dirija su primera sesión cuanto antes y pueda debutar oficialmente ante la Real Sociedad, en un duelo que ya huele a final anticipada para los bermellones.
Radiografía de un Mallorca contra las cuerdas
La clasificación no miente. El Mallorca ocupa la 18ª plaza con 24 puntos tras 25 jornadas, en puestos de descenso directo. Sin embargo, la permanencia está a tiro de piedra: apenas tres puntos separan a los isleños del Deportivo Alavés, que marca la frontera de la relativa tranquilidad.
Con equipos como Valencia CF, Elche CF o Levante UD también inmersos en la pelea, el tramo final se presenta como una batalla de nervios. En este contexto, el nuevo técnico deberá fortalecer el rendimiento en casa y elevar la competitividad defensiva de un equipo que ha encajado 12 goles más de los que ha marcado.
El aval de River y la espina de Monterrey
Demichelis no llega con las manos vacías. En River Plate conquistó tres títulos —Liga Profesional, Trofeo de Campeones y Supercopa Argentina— y firmó una racha imponente en el Monumental, donde su equipo encadenó 20 victorias consecutivas en casa. Su propuesta ofensiva y su apuesta por un fútbol dominante marcaron su primer año, aunque el desgaste competitivo terminó por pasar factura en la recta final.
Posteriormente asumió el mando de CF Monterrey, donde alcanzó una final de liga antes de que los resultados y la presión institucional precipitaran su salida. Ahora, en Mallorca, el desafío no es levantar un título sino evitar el abismo.
Un vestuario que necesita convicción
Más allá de la pizarra, el reto de “Micho” será mental. El Mallorca ha mostrado fragilidad en momentos clave y ha dejado escapar puntos en tramos finales de partido. Recuperar la confianza, ajustar la estructura defensiva y maximizar el rendimiento de sus piezas ofensivas serán los primeros movimientos estratégicos del nuevo entrenador.
En una liga liderada por gigantes como FC Barcelona y Real Madrid CF, la pelea real del Mallorca se libra en otro frente: el de la supervivencia. Y ahí no hay espacio para discursos largos, solo para resultados inmediatos.
Demichelis asume el mando con el cronómetro en contra y la calculadora en la mano. Trece jornadas, varios duelos directos y un objetivo innegociable: mantener al Mallorca en Primera. El balón ya está en su tejado.