El Deportivo de La Coruña afronta la próxima jornada de LaLiga Hypermotion con la sensación de haber hecho los deberes en los despachos. En la previa del duelo ante el Albacete Balompié, Antonio Hidalgo compareció ante los medios para radiografiar el estado de su plantilla, analizar al rival y, sobre todo, poner en valor un mercado de invierno que considera coherente y necesario. En el centro del discurso, un nombre propio: Riki.
El estado del vestuario, bajo vigilancia pero con margen
El técnico blanquiazul reconoció que varios jugadores arrastran molestias, aunque sin dramatismos. La hoja de ruta pasa por exprimir los días previos al partido para recuperar efectivos y llegar al domingo con todas las opciones abiertas. La idea es clara: nadie forzado y máxima competitividad desde el once inicial.
Ximo vuelve a escena y eleva el nivel de exigencia
Hidalgo destacó la progresión de Ximo tras un periodo prolongado de ausencia. Subrayó su impacto cuando alcanza el punto óptimo y celebró la competencia interna que se genera en su demarcación. Para el entrenador, ese pulso interno es gasolina pura para un equipo que quiere crecer en rendimiento y regularidad.
Riki, liderazgo y soluciones en el centro del campo
El fichaje que vertebra el análisis. Hidalgo definió a Riki como un futbolista hecho, con peso competitivo y liderazgo contrastado. Capaz de actuar como ‘seis’ o ‘ocho’, aporta balón, presencia física y lectura del juego. Su llegada, además, permite reordenar piezas y ganar variantes tácticas en fases donde antes faltaban respuestas.
El Albacete, un rival que ha mutado
El Dépor no se fía. Hidalgo advirtió de la evolución del conjunto manchego respecto al partido de la primera vuelta: sistema más flexible, mayor solidez defensiva y una ocupación del área más agresiva. La consigna es imponer el plan propio sin perder la cabeza en un contexto de máxima igualdad.
Riazor como motor y deuda pendiente
El entrenador puso el foco en el factor ambiental. Riazor empuja, aprieta y hace sentir fuertes a los jugadores, pero el equipo quiere traducir esa energía en más puntos en casa. El mensaje es directo: sumar donde sea, sin excusas, y convertir el apoyo de la grada en ventaja competitiva real.
Un mercado pensado para complementar, no para agitar
Sin notas ni fuegos artificiales, Hidalgo defendió una planificación quirúrgica. Lesiones, salidas y oportunidades marcaron el camino. La incorporación de Riki y los ajustes en posiciones clave responden a una idea trabajada con tiempo. “Hemos ido a por lo que nos hacía falta”, vino a resumir el técnico, satisfecho con un mercado que, en su opinión, refuerza al equipo sin romper equilibrios.