El Gran Peña ha pasado de ganar dos de sus cinco primeros encuentros a enlazar cuatro derrotas consecutivas. La caída por 0-1 ante el Racing Villalbés, el domingo 1 de noviembre en Barreiro, amplió una secuencia que había comenzado en Montañeros y que ha alejado al equipo vigués de las posiciones que esperaba disputar.
Cuatro partidos, cuatro golpes
La racha negativa comenzó el 11 de octubre, con un 3-1 frente al Montañeros. Continuó con el 1-2 ante el Céltiga, siguió con el 1-0 en Boiro y se prolongó con la derrota ante el Villalbés. Son cuatro partidos y ningún punto, con tres tantos a favor y siete encajados. Los marcadores y fechas figuran en el calendario publicado por el propio Gran Peña.
Un inicio que invitaba a otra lectura
El equipo había reaccionado al tropiezo inicial ante el Lalín con una victoria por 1-2 en el campo del Pontevedra B. Después empató con el Antela, perdió por 3-2 en el campo de la Sarriana y venció 3-2 al Atlético Arteixo. Aquellos resultados ofrecían una fotografía mucho más equilibrada: dos victorias, un empate y dos derrotas. El contraste con los cuatro últimos fines de semana explica el deterioro de su balance.
El regreso de Robert Carril, una historia dentro de la temporada
La situación también rodea a jugadores con una trayectoria especial, como Robert Carril, que regresó al Gran Peña después de su experiencia en Dubái. Su llegada no convierte individualmente al futbolista en responsable del rumbo colectivo, pero sí aporta uno de los hilos humanos de un proyecto al que le urge recuperar confianza.
El último encuentro terminó con el gol de Javi Muíño y la victoria del Racing Villalbés. La pregunta para el Gran Peña ya no es cuándo llegará una gran actuación, sino cómo volver a puntuar después de un mes entero sin hacerlo.
