El Compostela ha encontrado algo más que resultados. Tras imponerse por 1-3 al Llanera y encadenar tres victorias consecutivas, Carlos de Lerma considera que su equipo ha dado un salto en la manera de competir. No se queda únicamente con los nueve puntos de la racha: destaca la valentía de sus futbolistas, su capacidad para dominar distintas fases del juego y la implicación de toda la plantilla.
«Creo que el partido ha estado controlado de principio a fin», valoró el entrenador en unas declaraciones tras el encuentro recogidas por La Voz de Galicia.
La reacción se explica también desde el juego
Los números ayudan a entender el momento del conjunto santiagués. Después de caer ante el Real Oviedo Vetusta el 4 de octubre, el Compos ganó en O Vao al Coruxo (0-1), goleó al Atlético Astorga en San Lázaro (4-1) y venció el sábado en el campo del Llanera (1-3). Son tres triunfos seguidos y ocho goles a favor en ese tramo.
La victoria en Asturias tuvo un desarrollo que obliga a matizar la sensación de dominio absoluto: Dani González adelantó al equipo en el minuto 24, Buba amplió la diferencia antes del descanso y Ayub recortó distancias en el tramo final, antes de que Antón Guisande cerrase el marcador en el 85. El Compostela supo responder cuando el encuentro amenazaba con complicarse. Esa capacidad de reacción es uno de los argumentos que sostienen la satisfacción del entrenador.
Una plantilla de 24, no solo un once
De Lerma quiso repartir el mérito más allá de los protagonistas del sábado. Su valoración subraya especialmente la aportación de los jugadores con menos minutos: el trabajo cotidiano, la competencia interna y la disposición a sumar desde cualquier papel. En una temporada larga, ese mensaje también es una declaración de intenciones sobre cómo quiere administrar el vestuario.
La idea tiene una traducción deportiva clara: si los futbolistas que entran desde el banquillo sostienen el nivel, el entrenador dispone de más alternativas para modificar partidos y repartir esfuerzos sin renunciar a la identidad del equipo. No significa que el Compostela tenga todos los problemas resueltos, pero sí que su dinámica ha cambiado respecto al inicio del curso.
El Basconia, la oportunidad de dar continuidad a la racha
El próximo objetivo es recibir al Basconia el domingo 1 de noviembre en San Lázaro. Carlos de Lerma no escondió la ambición: «Hay que ir a por la cuarta». El partido permitirá medir hasta dónde llega esta reacción frente a otro rival de Segunda Federación.
El Compostela se ha ganado el derecho a mirar la siguiente jornada con optimismo. La clave ahora será convertir una racha en una línea de rendimiento estable: mantener el equilibrio, competir también cuando el rival apriete y confirmar que el crecimiento colectivo del que habla el entrenador tiene recorrido.
