La primera derrota suele pesar más por lo que rompe que por los tres puntos que se escapan. Al Bergantiños se le terminó en Areitio la condición de invicto en liga y también se le escapó el liderato del grupo primero de Segunda Federación. Pero reducir el 3-2 ante el Eibar B a un simple frenazo sería quedarse con una sola cara de la tarde: el equipo de Simón Lamas fue capaz de levantar un 2-0 ante un rival de la zona alta.
El defecto: conceder demasiado antes de reaccionar
Mario Fuente adelantó al filial armero en el minuto 33 y volvió a marcar inmediatamente después del descanso, en el 47. Dos golpes que obligaron al Bergantiños a transformar su partido. No es la primera vez que el conjunto carballés muestra capacidad de reacción, pero el desafío está en evitar que esa respuesta llegue cuando el resultado ya exige una remontada de máxima dificultad.
Una remontada que duró muy poco
El entrenador intervino en el minuto 56 con tres sustituciones. Álex Pachón recortó la distancia en el 60 y Gandoy logró el empate en el 75. El Bergantiños había recuperado un encuentro que parecía muy cuesta arriba; sin embargo, el 3-2 llegó en el 78 mediante un penalti transformado por Iker Zubiria.
La acción de la pena máxima fue discutida en las crónicas del encuentro. Sin disponer de una revisión independiente de las imágenes, no corresponde afirmar que la decisión arbitral fuese incorrecta. El dato seguro es que el penalti decidió un partido que el Bergantiños acababa de igualar.
El verdadero examen comienza después del primer tropiezo
El conjunto gallego había llegado a la octava jornada con cinco victorias, dos empates y 17 puntos, como líder invicto. Esa trayectoria no desaparece por noventa minutos ni convierte automáticamente la derrota en una crisis. Sí ofrece material para trabajar: proteger mejor los inicios de cada periodo, gestionar los minutos posteriores a un gol propio y evitar que el equipo tenga que perseguir el marcador repetidamente.
También quedan señales favorables. Pachón volvió a marcar, Gandoy se sumó a la remontada y los movimientos desde el banquillo devolvieron competitividad al equipo. Después de una visita a Areitio que ya se presentaba exigente, el próximo compromiso liguero frente al Ourense CF en As Eiroas permitirá comprobar si la primera derrota se queda en un accidente o descubre problemas que necesitan una corrección más profunda.
En el fútbol de base también destaca la actividad del Bergantiños en las categorías inferiores.
