La victoria del Beiramar en Ribadumia quedó eclipsada por la atención hospitalaria a su presidente. Óscar Portela Domínguez denunció una agresión en el tramo final del partido ante el Xuventude Sisán, disputado el domingo 18 de octubre en A Senra. El dirigente recibió nueve puntos de sutura en la cabeza y permaneció en observación hasta la mañana siguiente.
Según la información de La Voz de Galicia, Portela acudió después al cuartel de la Guardia Civil de Cambados para denunciar lo ocurrido. El encuentro, de la tercera jornada de Tercera Futgal, terminó con triunfo visitante por 1-2.
El relato del presidente del Beiramar
Portela contó a La Voz que bajó desde la cafetería acompañado por el padre del portero de su equipo para buscar al presidente del Sisán y pedirle que ayudase a calmar los ánimos. Según su versión, varias personas lo empujaron y una de ellas le sujetó la cabeza y la golpeó contra la verja.
«Non quedei no sitio porque Deus non o quixo», declaró al periódico. Su relato sitúa la llegada de una ambulancia y su posterior traslado al Hospital do Salnés. El dirigente también ha explicado que entregó una grabación a la Guardia Civil y puso el caso en manos de una abogada.
El acta no identifica a los participantes
Diario de Arousa recoge asimismo el testimonio del afectado y el contenido del acta arbitral. El documento alude a una pelea en el exterior del terreno de juego, en la zona de salida, sin que el colegiado pudiera reconocer a los participantes. También deja constancia de la presencia de la Guardia Civil y una ambulancia.
La descripción arbitral no identifica a los autores ni permite atribuir responsabilidades individuales. La denuncia de Portela y la grabación que afirma haber aportado serán elementos para esclarecer lo sucedido.
El Sisán expresa su rechazo a la violencia
David Pereira, presidente del Xuventude Sisán, confirmó a La Voz el traslado hospitalario y la presencia de la Guardia Civil. Expresó el rechazo de su entidad a la violencia y señaló que adoptarán las medidas oportunas cuando se esclarezcan los hechos.
En las informaciones consultadas no se comunican detenciones ni la identidad de los presuntos agresores. El episodio deja una consecuencia inmediata y documentada por los testimonios recogidos: un dirigente del fútbol aficionado terminó el domingo en el hospital en lugar de celebrar el resultado de su equipo.
