Toño Nespereira volvió al Arenteiro y se ha convertido en una de las constantes de un equipo que está empezando de nuevo. Dieciséis años después de su anterior etapa en Espiñedo, el centrocampista ha sido titular en las seis jornadas de Tercera Federación. Su continuidad contrasta con un arranque colectivo en el que los verdes todavía buscan transformar partidos ajustados en puntos.
Después de ocho temporadas en el Barbadás, el futbolista ourensano ha encontrado una nueva oportunidad de seguir en categoría nacional. En sus declaraciones a La Región, afirma que se ha adaptado bien y mantiene la confianza en la plantilla: «Desde que empezamos hemos ido creciendo poco a poco».
480 minutos en un equipo por construir
La ficha de competición de Toño registra 480 minutos. Completó las cuatro primeras jornadas y disputó 57 minutos ante el Antela y 63 frente a la Sarriana. Ha participado, por tanto, en casi el 89 % de los 540 minutos reglamentarios del equipo.
Ese porcentaje permite medir su peso sin necesidad de atribuirle un papel que no aparece en las estadísticas. En una plantilla renovada, el cuerpo técnico ha mantenido al centrocampista en todos los onces iniciales. La veteranía que llegó desde Os Carrís está teniendo presencia efectiva sobre el césped.
Cuatro derrotas por un gol de diferencia
El Arenteiro suma cuatro puntos: ganó al Lalín por 1-0 y acaba de empatar 3-3 en A Ribela. Las derrotas llegaron ante Barco (0-1), Portonovo (2-1), Pontevedra B (1-0) y Antela (2-3). Ninguna tuvo más de un gol de margen.
Es una secuencia que admite dos lecturas. Los verdes se han mantenido cerca de puntuar, pero han perdido cuatro de seis encuentros. La igualdad de los marcadores ofrece una referencia para trabajar; no convierte por sí sola esos partidos en victorias que vayan a llegar automáticamente.
El empate frente a la Sarriana interrumpió dos derrotas consecutivas y elevó a siete los goles anotados en la Liga. También dejó tres tantos encajados: el Arenteiro necesita sumar capacidad ofensiva sin que cada avance aumente su exposición atrás.
La confianza necesita puntos
Toño sostiene que los jugadores creen en el proyecto y que la clasificación puede mejorar. Su optimismo pertenece al vestuario; el siguiente paso debe aparecer en los resultados. Con diez goles recibidos y un balance de una victoria, un empate y cuatro derrotas, reducir el coste de los pequeños márgenes será decisivo.
La historia del centrocampista aporta una certeza en medio de esa búsqueda: el regreso a Espiñedo le ha permitido seguir compitiendo y jugar con continuidad. Ahora quiere que esa estabilidad individual acompañe la reacción del Arenteiro.