El CD Lugo ha empezado la temporada demostrando que los partidos no se le acaban con el once inicial. El equipo de Borja Fernández ha sumado siete puntos gracias al impacto directo de los futbolistas que entraron desde el banquillo en los encuentros ante Coria, Unionistas y Real Avilés.
El último ejemplo llegó en el Román Suárez Puerta. Álex Costa empató el partido y Alan Godoy firmó el 1-2 en el tiempo añadido después de que ambos comenzasen como suplentes. Una escena que no fue una excepción, sino la confirmación de una tendencia que está sosteniendo el extraordinario arranque albivermello.
Dauda cambió Salamanca en apenas tres minutos
El primer ejemplo llegó ante Unionistas. Con 1-1 en el marcador, Borja Fernández retiró a Guille Berzal en el minuto 61 y dio entrada a Mo Dauda. El ghanés necesitó apenas tres minutos para participar en el 1-2: asistió a Kevin Presa, que adelantó de nuevo al Lugo.
La influencia de Dauda no terminó ahí. Más tarde provocó el penalti que transformó Álex Gallar para cerrar el 1-3 y también estuvo involucrado en la acción que acabó con la expulsión de Emilio Bernard. Según detalla El Progreso, aquel partido fue el primer aviso claro de que la segunda unidad del Lugo podía cambiar encuentros.
Berzal y Godoy fabricaron el triunfo ante el Coria
La historia se repitió en el Anxo Carro. El Coria había llevado el partido hasta un 0-0 que parecía definitivo cuando Borja volvió a mirar al banquillo. Guille Berzal había entrado por Kevin Presa en el minuto 60 y Alan Godoy lo hizo ya en el 91.
En el 93, un envío largo de Fernando Embadje acabó generando la acción del gol. Godoy molestó lo suficiente al defensor para que el balón llegase a Berzal, que fusiló al portero visitante y dio dos puntos más al Lugo desde el banquillo.
Avilés confirmó la tendencia
El caso más reciente fue todavía más contundente. Con el Lugo perdiendo 1-0 en Avilés, Borja Fernández introdujo a Álex Costa y Gallar en el minuto 65 y a Godoy en el 84. Costa empató apenas dos minutos después de entrar, prácticamente en su primer contacto con el balón.
El 1-2 llegó ya en el minuto 99: Godoy marcó a pase de Gallar. Incluso antes, otro suplente, Simón Luca, había asistido a Costa en un gol anulado por una falta muy discutida. El patrón volvía a repetirse: piernas frescas, lectura de partido y futbolistas capaces de modificar el marcador.
En total, el Lugo ha convertido desde el banquillo dos empates en victorias y una derrota en triunfo. Siete puntos que nacen directamente de decisiones tomadas durante los partidos.
Colíder y con un duelo por todo lo alto
El premio se ve en la clasificación. El Lugo suma 16 puntos y comparte el liderato del grupo I de Primera Federación con la UD Logroñés. Precisamente el conjunto riojano será el próximo visitante del Anxo Carro, en un duelo directo que puede dejar un líder en solitario.
La RFEF ha destacado además otra característica que empieza a definir a este Lugo: su relación con los finales apretados. El club albivermello ya acumula seis victorias en Primera Federación resueltas con goles en el tramo de prolongación, una tendencia que conecta con la capacidad competitiva mostrada en este inicio de curso.
Borja Fernández gana partidos también desde la banda
El arranque del Lugo no se explica únicamente por el rendimiento de sus titulares. La lectura de los encuentros y la respuesta de la segunda unidad están dando puntos reales. Borja Fernández ha conseguido que el equipo mantenga energía, amenaza y capacidad de reacción incluso cuando el plan inicial necesita ajustes.
Y ahí está una de las mejores noticias para un candidato que empieza a mirar la tabla desde arriba: el Lugo no depende de once futbolistas para competir. Tiene fondo de armario y, por ahora, ese fondo de armario también marca goles y decide partidos.