Raphinha regresa antes de tiempo a Barcelona. La selección brasileña ha liberado al atacante después de detectar una inflamación en el muslo derecho tras el amistoso disputado ante Australia.
La decisión es preventiva, pero llega en una zona que ya ha dado problemas al futbolista. El extremo fue sustituido al descanso del triunfo de Brasil por 4-2 y las pruebas posteriores detectaron molestias que aconsejan no asumir riesgos.
Brasil no lo fuerza
La Confederación Brasileña de Fútbol ha decidido que Raphinha abandone la concentración y regrese a Barcelona para continuar allí el seguimiento médico.
Las primeras exploraciones no apuntan a una lesión grave, pero sí a una inflamación en el muslo derecho. Por ese motivo no participará en el siguiente compromiso de Brasil y el seleccionador no llamará a otro futbolista para sustituirlo.
Una zona que ya dio problemas
La preocupación aumenta por los antecedentes. Raphinha ya sufrió problemas musculares en esa misma pierna durante la pasada temporada y tuvo que perder varios partidos.
El contexto obliga, por tanto, a la prudencia. El Barça esperará ahora a sus propias pruebas médicas antes de establecer si el brasileño necesita unos días de descanso o si el edema exige un periodo más largo de recuperación.
Pendiente de las pruebas del Barcelona
Por ahora no existe un plazo de baja fijado por el club azulgrana. La noticia positiva es que los primeros exámenes realizados con Brasil no han detectado una lesión de mayor gravedad.
La incógnita está en cómo responderá la zona durante las próximas horas y en el diagnóstico que realicen los servicios médicos del Barcelona cuando el jugador regrese a la ciudad.
Raphinha se convierte así en otro futbolista que abandona antes de tiempo una concentración internacional por problemas físicos, en un tramo de temporada en el que la acumulación de partidos empieza a dejar consecuencias.