La EFF Rosalía se constituyó como club en 2018. Ocho años después disputa su primera temporada en Tercera Federación y mantiene una seña de identidad poco habitual: el crecimiento del primer equipo sigue apoyándose en una cantera exclusivamente femenina.
En junio de 2017 empezó la actividad y el 5 de julio de 2018 nació oficialmente la Escola de Fútbol Feminino Rosalía. El proyecto se presentó desde el principio con una idea muy clara: crear en Ourense un espacio específico para que niñas y jóvenes pudieran formarse y competir sin depender de una sección añadida a un club masculino.
En 2026, aquella escuela está jugando en Tercera Federación. El salto llegó después de que la categoría ampliase su grupo gallego de 12 a 14 equipos y la renuncia del Sárdoma abriese una vacante para la que el Rosalía tenía el mejor derecho deportivo.
Tres cadetes entrenando con el primer equipo
El dato que mejor explica el proyecto apareció antes incluso de comenzar la Liga. En la primera sesión de pretemporada participaron 20 futbolistas y tres eran todavía de categoría cadete. No era una foto promocional: era una muestra de cómo el club entiende su escalera deportiva.
La dificultad del estreno en Tercera no ha cambiado esa idea. El equipo está pagando el salto de nivel en las primeras jornadas, aunque su última derrota, 2-1 en Boiro, ya dejó una versión mucho más competitiva y un partido abierto hasta el final.
El resultado inmediato no es toda la medida
Para un recién llegado, mirar únicamente la clasificación puede ocultar la dimensión del proceso. El Rosalía viene de ganar la Copa Deputación de Ourense en una final de ocho goles y ahora necesita adaptar jugadoras, ritmos y estructura a un campeonato mucho más exigente.
La categoría tampoco concede tiempo. M90 viene siguiendo una Tercera femenina en la que el Lóstrego ya ha empezado a apretar la zona alta y en la que filiales como el Orzán Sub-21 funcionan como verdaderos puentes de formación.
El Rosalía ofrece otra historia: una escuela creada para formar niñas que, ocho años después, ha colocado a su primer equipo en Tercera sin renunciar a que las más jóvenes sigan mirando hacia arriba.