El Lugo se quedó un derbi de los que dejan huella. Un gol de Álex Gallar en la primera mitad bastó para derrotar al Racing de Ferrol (1-0) en un Anxo Carro que acabó viviendo los últimos minutos con el corazón encogido. Los ferrolanos empujaron hasta el final, llegaron a celebrar dos acciones que no terminaron subiendo al marcador y jugaron el tramo definitivo con superioridad después de la expulsión de Tornike Morchiladze en el minuto 88.
La victoria mantiene al equipo de Borja Fernández invicto después de cinco jornadas y eleva su balance a 13 puntos de 15 posibles. Tiene además una consecuencia histórica: el Lugo llegaba al partido una victoria por detrás del Racing en los enfrentamientos ligueros entre ambos y el 1-0 deja ahora el balance completamente igualado, con 20 triunfos para cada equipo y 11 empates.
Gallar encuentra el agujero
El partido empezó con el guion propio de un derbi: mucha vigilancia, intensidad en cada duelo y poco espacio para recibir con comodidad entre líneas. El Lugo intentó mandar algo más con balón, mientras el Racing buscaba activar a sus hombres de ataque con transiciones y juego por fuera.
En ese escenario apareció Álex Gallar. El futbolista más determinante del ataque lucense volvió a asumir galones y puso el 1-0 en la primera mitad. La jugada tuvo suspense porque el Racing reclamó una posible posición antirreglamentaria, pero el tanto terminó siendo validado.
El gol permitió al Lugo jugar durante muchos minutos en el registro que más le convenía: bloque compacto, vigilancia de las pérdidas y obligación para el Racing de asumir cada vez más riesgos. El equipo de Javi Vázquez no se descompuso, pero le costó convertir su posesión y su empuje en ocasiones limpias.
El Racing marca dos veces, pero ninguna vale
Después del descanso el encuentro cambió. El Racing adelantó metros y empezó a encerrar durante fases al Lugo, que ya no encontró con la misma facilidad salidas largas para alejar el peligro.
La primera gran situación polémica llegó con Roberto Arroyo. El atacante racinguista protagonizó una acción al límite en la portería lucense y el balón quedó tan cerca de atravesar completamente la línea que obligó a determinar si había entrado por completo. La decisión fue que no y el marcador siguió 1-0.
El Racing volvió a encontrar la red después. Esta vez fue Etienne Eto’o, que había entrado desde el banquillo, pero la jugada quedó invalidada por fuera de juego. Dos veces vio el conjunto verde el balón en situación de gol y dos veces se quedó sin empate.
Morchiladze deja al Lugo con diez en el 88′
El partido se volvió todavía más incómodo para los locales en el minuto 88, cuando Tornike Morchiladze fue expulsado. Al Lugo le tocó entonces defender el 1-0 con diez justo cuando el Racing preparaba su último asalto.
Javi Vázquez volcó al equipo hacia el área. El descuento se estiró durante siete minutos y el Racing insistió con centros, segundas jugadas y presencia en campo contrario. El Lugo renunció prácticamente a cualquier otra cosa que no fuese cerrar espacios y proteger su área.
Ahí apareció la otra cara del equipo de Borja Fernández. Sin brillantez ofensiva en el tramo final, pero con oficio para sobrevivir, el conjunto rojiblanco resistió hasta el último balón y protegió una ventaja mínima que por momentos pareció estar a punto de escaparse.
El Lugo, 13 de 15; el Racing sigue sin ganar fuera
El pitido final confirmó dos dinámicas. El Lugo continúa sin conocer la derrota: ganó en Salamanca, empató en Ponferrada y después encadenó victorias frente a Coria, Zamora y Racing. Son 13 puntos de 15 y solo dos goles encajados en cinco jornadas, números que explican la solidez de su arranque.
Para el Racing, la derrota corta la serie de dos triunfos consecutivos logrados en A Malata ante Real Unión y Barakaldo. El equipo ferrolano volvió a competir y tuvo opciones reales de empatar, pero mantiene su asignatura pendiente lejos de casa: todavía no ha ganado como visitante esta temporada.
Más allá de la clasificación, el derbi deja además una fotografía histórica. Después de 51 enfrentamientos ligueros, Lugo y Racing quedan ahora exactamente igualados en victorias. Sesenta y seis años después del primer duelo, el 20-20 resume mejor que nada la igualdad de una rivalidad que este sábado necesitó hasta el último minuto para decidirse.