Un Real Madrid en reconstrucción pero con colmillo competitivo asaltó La Cerámica (0-2) y cerró la jornada como líder provisional de LaLiga. El acento francés de Kylian Mbappé, decisivo con dos zarpazos en la segunda parte, certificó una victoria de peso ante un Villarreal intenso pero sin premio.
Golpes certeros en un partido de colmillo
El choque se jugó a ritmo alto desde el arranque. El Villarreal quiso imponer presión y energía, obligando al Madrid a arremangarse. Hubo duelos, protestas y un ida y vuelta que exigía cabeza fría. Los blancos aceptaron el reto, midieron los tiempos y aguardaron su momento.
La pausa que cambió el guion
Tras el descanso, el equipo de Álvaro Arbeloa ajustó líneas y apagó la fogata local. Sin brillo constante, sí mostró madurez competitiva: supo cuándo pausar y cuándo morder. Ese equilibrio fue la antesala del desenlace.
Mbappé, diferencial de Liga
Cuando el partido pedía precisión, apareció Kylian Mbappé. Primero, atento al rechace en el área para abrir la lata; después, desde los once metros en el añadido para sentenciar. Dos acciones, dos golpes definitivos. El francés volvió a firmar una actuación de líder: eficacia, sangre fría y jerarquía.
Liderato con asterisco… y mensaje al campeonato
Con el triunfo, el Real Madrid alcanza los 51 puntos y duerme en lo más alto, a la espera de lo que haga el FC Barcelona. Más allá de la tabla, el mensaje es claro: el Madrid compite, resiste y castiga.
Lo que viene
El calendario no concede tregua: compromiso europeo ante el Benfica y, en Liga, cita frente al Rayo Vallecano. Si algo dejó La Cerámica es una certeza: este Madrid, aún en proceso, ya sabe ganar partidos grandes. Y con Mbappé afinado, el margen de error del resto se reduce.