El Viveiro CF ha entrado muy pronto en una zona de máxima tensión. Tres jornadas, tres derrotas, cero puntos y, sobre todo, ningún gol a favor. La derrota ante el Atlético Arteixo (0-1) profundizó un arranque que deja al conjunto mariñano como colista del Grupo 1 de Tercera Federación y abre una semana especialmente delicada para Marcos Pereiro. La última caída en Cantarrana no fue una derrota más: dejó al equipo sin margen en la clasificación y al banquillo bajo una presión evidente.
El deseo de Luis del Río y de su junta directiva era que el Viveiro dejase atrás los apuros de temporadas anteriores. Para ello, el equipo se reforzó con una pequeña porción de los futbolistas que quedaron libres en el Lugo: Baamonde, Deán e Izan cambiaron el rojiblanco por el celeste. También regresaron Juan López y Xoel, mientras Chucas volvió al club después de haber iniciado la pretemporada con el Atlético Coruña. En la portería se mantuvo el marroquí Atib, una de las piezas de mayor fiabilidad del equipo.
Sin embargo, el arranque ha llevado al Viveiro justo al escenario que quería evitar. Los números permiten dimensionar el momento: 0 puntos de 9 posibles, 0 goles a favor y 4 en contra. El conjunto mariñano ya había vivido un comienzo de tres derrotas consecutivas en la temporada 2022/23 —entonces cayó 5-1 ante el Choco, 1-2 frente al Ourense CF y 2-0 contra el Somozas—, por lo que el actual inicio iguala aquel registro en puntos. La diferencia está en la pólvora: en aquel curso había marcado dos tantos; ahora todavía no ha estrenado su casillero.
El peor dato está en el área rival
Desde el regreso del Viveiro a categoría nacional, el actual arranque destaca especialmente por su falta de gol. El equipo no ha conseguido marcar ante Antela, Sarriana ni Arteixo y cada desventaja se ha convertido en una montaña. Ya tras el estreno liguero, el capitán Arturo había pedido «tempo e paciencia» para un proyecto muy renovado y con numerosos futbolistas jóvenes. Dos jornadas después, esa paciencia empieza a ponerse a prueba.
Ante el Arteixo hubo reacción, ocasiones y un tramo final jugando en campo contrario después de la expulsión de Roibás, pero volvió a faltar lo más importante: el gol. El equipo de Pereiro ha concedido solo cuatro tantos en tres partidos, una cifra que no dibuja un desastre defensivo, pero la falta de producción ofensiva convierte cualquier error en decisivo.
Marcos Pereiro, con el margen reducido
La situación del entrenador se ha deteriorado de forma importante en los últimos días. Todo apunta a que la opción de un relevo en el banquillo llegó a estar seriamente sobre la mesa tras la derrota del domingo, en un contexto de creciente preocupación dentro del club por la dinámica del equipo.
No hay, a esta hora, ningún cese comunicado ni una decisión definitiva de ruptura. El escenario que se abre es el de conceder a Marcos Pereiro algo más de margen, pero con una confianza claramente erosionada por los resultados y con la sensación de que la respuesta debe llegar ya. El técnico continúa al frente, aunque su posición ha quedado en la cuerda floja.
Pereiro, de 31 años, asumió este verano el primer equipo después de haber trabajado como ayudante de Alberto López en el tramo final de la pasada temporada. El club apostó por él dentro de una remodelación que buscaba más juventud, más producto de la zona y una estructura sostenible. La plantilla se cerró con varios futbolistas jóvenes y con regresos como el de Mateo Deán, dentro de una línea claramente distinta a proyectos anteriores.
La visita al Montañeros gana temperatura
El calendario tampoco concede demasiado respiro. El próximo compromiso llevará al Viveiro a visitar al Atlético Coruña Montañeros el domingo 27 de septiembre. Después de tres jornadas sin puntuar, el partido adquiere una dimensión que va mucho más allá de la cuarta fecha del campeonato.
En septiembre no se decide una temporada, pero sí pueden cambiar inercias, estados de ánimo y decisiones de despacho. El Viveiro necesita marcar, necesita puntuar y, sobre todo, necesita ofrecer señales de que el proyecto todavía tiene recorrido. Marcos Pereiro mantiene el banquillo, pero el crédito se ha reducido al mínimo.