Pierre-Emerick Aubameyang es una de las grandes ausencias del once inicial del Deportivo ante el Real Betis. El delantero gabonés comienza el encuentro en el banquillo, una decisión especialmente llamativa por su peso ofensivo en el arranque de temporada y que vuelve a poner el foco sobre el proceso vírico que ha afectado a varios futbolistas de la plantilla durante las últimas horas.
Antonio Hidalgo confirmó en la previa que varios jugadores estaban afectados por ese proceso, aunque no facilitó nombres. Por tanto, no existe confirmación oficial de que Aubameyang sea uno de ellos. Sin embargo, su inesperada suplencia —después de haber sido una de las referencias habituales del ataque— abre la posibilidad de que su estado físico haya condicionado la decisión del técnico.
Una suplencia que cambia el ataque del Dépor
El Deportivo afronta el duelo ante el Betis después de una semana de máxima exigencia y con la necesidad de gestionar esfuerzos. Hidalgo ya había advertido de que el once dependería también de la evolución de los jugadores afectados y de quién llegase con mejores sensaciones al partido.
La ausencia de Aubameyang de la formación inicial modifica de manera notable el plan ofensivo. El gabonés venía teniendo un protagonismo capital en el frente de ataque y su presencia había sido una constante en este inicio de campeonato.
En su lugar, el Dépor deberá buscar otras vías para amenazar a un Betis que llega a Riazor en dinámica positiva. En la previa del Deportivo-Betis ya se señalaba la gestión física como una de las claves del encuentro.
El virus, en el aire pero sin confirmación individual
La coincidencia entre el proceso vírico comunicado por Hidalgo y la suplencia de Aubameyang hace inevitable relacionar ambos elementos, pero conviene mantener la cautela: ni el entrenador ni el club han señalado públicamente al delantero como uno de los afectados.
Así, lo seguro es que Aubameyang está disponible y espera su oportunidad desde el banquillo. El motivo concreto de su suplencia no ha sido confirmado oficialmente. Lo demás, por ahora, queda en el terreno de las posibilidades.