El regreso del derbi gallego a Balaídos ya empieza a ganar temperatura. Abel Caballero ha aprovechado una comparecencia sobre las obras de la nueva Grada de Gol para mirar al Celta-Deportivo del próximo 3 de enero de 2027 y dejar una frase que no pasará inadvertida en A Coruña.
El alcalde de Vigo mantiene la previsión de que la nueva grada esté terminada a finales de 2026 y confía en que pueda utilizarse precisamente en el primer gran derbi liguero de la temporada. El calendario oficial del Deportivo fija la visita a Balaídos para el domingo 3 de enero, dentro de la jornada 18.
Caballero apunta al largo viaje del Dépor
Al explicar por qué han pasado tantos años sin un Celta-Deportivo en Primera División, Caballero fue directo. Según declaraciones recogidas por Deportes COPE Coruña, el regidor vigués señaló que el derbi no se disputó durante este periodo porque el Deportivo pasó por categorías inferiores antes de regresar ahora a la élite.
«No se disputaron en los últimos ocho años porque el Deportivo hizo su viaje a Segunda B, a Segunda y ahora de nuevo en Primera. Pero durante ocho años estuvo en las profundidades de otras divisiones», afirmó Caballero.
La frase añade un punto de picante a un partido que ya llega cargado de historia y expectación. M90 ya avanzó que la Grada de Gol acelera precisamente con el Celta-Dépor de enero como fecha marcada en rojo.
La Grada de Gol, con el derbi como objetivo
Más allá del dardo al eterno rival, el mensaje institucional volvió a insistir en los plazos de Balaídos. El Concello de Vigo viene manteniendo desde hace meses que la nueva Grada de Gol estará completada a finales de 2026. En agosto confirmó además que las obras de la cubierta avanzaban con esa previsión.
El propio Celta ha ido preparando durante la temporada la reubicación progresiva de los abonados de Gol, mientras el estadio entra en una nueva etapa institucional tras la concesión de Balaídos al club por 50 años, ampliable hasta 2101.
Si el calendario de obra se cumple, el regreso del gran derbi gallego a Vigo llegará además con una imagen muy distinta de Balaídos. Y, a tenor de las palabras de Caballero, no parece que vaya a faltar tensión en la previa.