Bruno Romero no necesitó tiempo de adaptación para recordar por qué su nombre pesa tanto en el fútbol da Costa. En su regreso al Fisterra, el delantero arrancó la temporada con un hat-trick decisivo en el 3-5 ante el Corcubión y confirmó, desde la primera jornada, que sigue teniendo el gol entre ceja y ceja.
El encuentro fue de todo menos sencillo para el conjunto verde. El Corcubión compitió, golpeó primero y llegó a colocarse por delante en varios momentos, pero el Fisterra encontró en Bruno a su gran referencia ofensiva cuando el partido más se complicaba. Sus tres goles terminaron siendo determinantes para culminar la remontada y firmar una victoria de enorme valor en el estreno liguero.
Regreso a Fisterra después de un año de 28 goles
La actuación tiene todavía más peso por el contexto. Bruno regresó este verano al Fisterra después de una temporada sobresaliente en el Porteño, donde firmó 28 goles en 33 partidos de Segunda Futgal. Un registro que explica por qué vuelve a ser uno de los nombres a seguir desde el primer fin de semana de competición.
Su vínculo con el club no es nuevo. Ya defendió la camiseta verde en etapas anteriores y conoce bien el entorno del Ara Solis. Ahora regresa con un objetivo colectivo evidente: ayudar al Fisterra a recuperar cuanto antes la categoría perdida la pasada temporada.
Un delantero que vuelve a marcar diferencias
En Corcubión, Bruno apareció en momentos clave. Marcó el empate tras el primer gol local, volvió a igualar el partido en la segunda mitad y terminó cerrando la victoria con el quinto tanto del Fisterra. Tres intervenciones de delantero puro en un partido que exigió paciencia y eficacia.
El fútbol da Costa conoce bien su capacidad para decidir partidos. No importa demasiado el escudo que lleve en el pecho: su relación con el gol ha sido constante en los últimos años y esta primera jornada vuelve a colocarle rápidamente entre los máximos realizadores del grupo.
La pieza de O Killer da Xornada, difundida este lunes y patrocinada por Hinchables Costa da Morte, volvió a poner el foco sobre un jugador que apenas ha necesitado 90 minutos para convertirse en protagonista.
Un inicio que invita a mirar arriba
Una jornada no marca una temporada, pero sí puede dejar pistas. El Fisterra ha comenzado ganando un derbi de máxima exigencia y lo ha hecho apoyado en uno de los delanteros más fiables de la categoría.
Bruno ha vuelto a casa y el mensaje del primer día es sencillo: sigue marcando. Para un equipo que quiere pelear por regresar a una categoría superior, disponer de un delantero capaz de decidir encuentros igualados puede marcar una diferencia enorme a lo largo del curso.