El técnico del Deportivo pone en valor la capacidad de reacción de un equipo que remontó dos veces al Villarreal y salió de La Cerámica con ocho puntos de doce.
Antonio Hidalgo no escondió la satisfacción después del 2-3 del Deportivo ante el Villarreal. El entrenador blanquiazul calificó el triunfo como una «victoria brutal» frente a un rival «complicadísimo» y destacó, por encima del resultado, la capacidad de su equipo para mantenerse dentro de un partido que se le puso cuesta arriba en dos ocasiones.
«Tras su gol hemos estado mejor, con más balón y más presencia», explicó Hidalgo al analizar una primera mitad en la que el Dépor reaccionó al 1-0 de Pépé y alcanzó el descanso con empate gracias a Luismi Cruz. El técnico reconoció que el escenario cambió tras el intermedio: «En la segunda nos hemos hundido en exceso, pero hemos estado siempre en el partido y hemos sido capaces de darle la vuelta».
El banquillo volvió a cambiar el partido
La remontada también reforzó una de las grandes armas que ha dejado el mercado: la profundidad de plantilla. Con 2-1 en contra después del autogol de Adama Traoré, Hidalgo encontró respuesta inmediata en los cambios. Zakaria Eddahchouri empató apenas unos minutos después de entrar y Pierre-Emerick Aubameyang culminó el asalto en el 88.
El entrenador incidió precisamente en la importancia de disponer de futbolistas capaces de alterar un encuentro desde el banquillo. En La Cerámica también se produjo el estreno de Marc Casadó y el equipo pudo sostener un tramo final de enorme exigencia ante un Villarreal que buscaba recuperar el control.
La victoria mantiene al Deportivo invicto en su regreso a Primera, con ocho puntos en cuatro jornadas. Un arranque que contrasta con la prudencia que Hidalgo había reclamado antes del encuentro, cuando recordó que el objetivo prioritario sigue siendo alcanzar cuanto antes la permanencia.
Unión y ambición sin perder el suelo
Hidalgo se mostró especialmente satisfecho por lo que percibe dentro del grupo. El Deportivo ha incorporado futbolistas de peso, pero mantiene una respuesta colectiva que le permitió sobrevivir a los peores momentos del partido y castigar después los errores del Villarreal.
La actuación de Aubameyang volvió a marcar diferencias: participó directamente en los tres goles, con dos asistencias y el tanto definitivo. El gabonés suma cuatro goles en las cuatro primeras jornadas y se ha convertido en la referencia ofensiva de un equipo que ya ha demostrado que puede competir en escenarios de máxima exigencia.
La lectura de Hidalgo, recogida también por el RC Deportivo, mezcla satisfacción y cautela: el golpe en La Cerámica es importante, pero la temporada acaba de empezar.